Comicios mexicanos marcados por crimen organizado y narcos

Encuestas. Después de 12 años, el Partido Revolucionario es el favorito

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MÉXICO | EL PAÍS DE MADRID

México se prepara para los comicios presidenciales cruciales el 1° de julio, donde están en juego reformas políticas y económicas que devuelvan al país su liderazgo regional o seis años más de estancamiento institucional y crecimiento mediocre.

Mucho dependerá para ello de la correlación de fuerzas que se establezca en el nuevo Congreso -evitando la parálisis de los últimos años- y de que los partidos sean capaces de consensuar las grandes políticas de Estado.

La crisis en Estados Unidos, que pende como una espada de Damocles sobre la economía mexicana, y la violencia del crimen organizado -el presidente Felipe Calderón entregará el poder con un balance de más de 50.000 muertos- serán dos factores decisivos en el voto.

El bienestar de millones de ciudadanos depende de la recuperación económica del gigante del norte y la inseguridad que azota al país ha desatado el temor a que los carteles de la droga influyan en el resultado electoral, bien mediante amenazas y compra de candidatos, bien porque los partidos pacten en secreto con el narco.

Actores. Parte como favorito el PRI (Partido Revolucionario Institucional), que aspira a volver al poder después de 12 años. Presenta a un candidato joven y telegénico, Enrique Peña Nieto, exgobernador del Estado de México, que trata de ofrecer una imagen renovada del antiguo partido hegemónico y no parece atado por viejos tabúes -se ha pronunciado a favor de la apertura a la inversión privada del monopolio estatal petrolero, Pemex.

Sin embargo, una serie de traspiés en las últimas semanas, como confundir autores y títulos de libros y desconocer la cuantía del salario mínimo, amplificados por las redes sociales, que sin duda van a jugar un importante papel en las elecciones, abrió un debate sobre su idoneidad para ser presidente.

El PRI aventaja a sus rivales en organización, logística electoral y poder territorial. Gobierna en la mayoría de unos estados que desde el fin de la llamada "presidencia imperial" se han convertido en virreinatos y cuya deuda pública se ha disparado.

El Partido Acción Nacional (PAN), católico, de centro-derecha y en el poder primero con el presidente Vicente Fox (2000- 2006) y luego con Calderón, no decidirá su candidato hasta el mes de febrero.

A la espera de a quién dará su apoyo el presidente, la mejor situada, según los sondeos, es Josefina Vázquez Mota, exsecretaria (ministra) de Educación. Se ven como sus puntos fuertes su cercanía a la gente y su condición de mujer.

La visita de Benedico XVI en marzo y la cumbre del G-20 en junio jugarán a favor del panista elegido.

La izquierda repite candidato con Andrés Manuel López Obrador (AMLO). El PRD (Partido de la Revolución Democrática) optó a partir de unas encuestas por el viejo caudillo radical frente a Marcelo Ebrard, el popular alcalde de Ciudad de México, representante de un centro-izquierda de corte europeo.

AMLO, que nunca aceptó su derrota por escaso margen ante Calderón en 2006, ha moderado su mensaje con llamamientos a la reconciliación nacional y a la renovación moral de la sociedad mexicana.

Otro factor a tener en cuenta será el papel del Instituto Federal Electoral (IFE), árbitro de los comicios, cuyo prestigio se ha devaluado en los últimos años por la lucha partidista.

Crisis. Gane quien gane, el vencedor se encontrará con una economía plagada de disfunciones y unas reformas -energética, fiscal y laboral- inaplazables.

Pese a que México se ha mantenido a salvo de la crisis financiera global, las inversiones extranjeras siguen fluyendo y han crecido en los dos últimos años, no ha logrado reducir la pobreza en este periodo ni aumentar la competencia, y la economía informal emplea a más del 60% de la población.

En el ámbito político, el reto será consolidar el Estado de derecho poniendo coto a la impunidad y la corrupción.

Pero lo cierto es que, a tan solo siete meses de las elecciones presidenciales, ninguno de los candidatos ha logrado ofrecer una visión del país que derrote al escepticismo de la opinión pública.

Unos 22.000 votarán por correo

Los Ángeles | Casi 22.000 mexicanos residentes en 79 países han solicitado boletas electorales para votar por correo en la próximas elecciones en México.

"A pesar de que este es un reto grande, va marchando bien", dijo Ana Isabel Fuentes, portavoz de la Agencia Federal Electoral conocida por sus siglas como IFE. De acuerdo con este órgano, más de 32.000 mexicanos votaron por correo en la elecciones de 2006, la primera en la que pudieron votar en el exterior.

Las 21.528 solicitudes recibidas hasta el 4 de enero de 2012 representan un 187% de las registradas durante el mismo periodo para los comicios de 2006.

El aumento de solicitudes podría ser resultado de relajamientos en la solicitud de boletas, ayuda en consulados y otros estímulos para el votante, como el envío gratuito del pedido por correo.

Contrario a la elección pasada, esta vez los solicitantes no tienen que presentar comprobante de residencia. Donde quiera que estén, los solicitantes tampoco tienen que pagar ahora por la estampilla para enviar su pedido, agregó.

El organismo electoral también está ayudando a los mexicanos a enviar y llenar sus solicitudes. AP

La cifra

50.000 personas murieron en los últimos cinco años en la lucha contra el narcotráfico; en 2011 las víctimas mortales fueron unas 12.000.

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