ELECCIONES
El centro y la derecha anuncian su apoyo al ingeniero y millonario empresario del sector de la construcción y anticorrupción.

En Colombialos partidos políticos comienzan a tomar posición hacia el balotaje del 19 de junio, luego del sacudón que supuso la primera vuelta del domingo que colocó en la definición por la presidencia al izquierdista Gustavo Petro y al sorprendente Rodolfo Hernández, considerado un populista que desplazó al candidato de la derecha, Federico Gutiérrez.
El ascenso de Petro y Hernánez, dos fenómenos electorales antisistema, no solo fue un golpe para los partidos y políticos tradicionales colombianos, sino que los puso a pensar en alianzas la segunda vuelta.
Petro, del Pacto Histórico, fue el más votado el domingo con el 40,32%, y tendrá que definir la Presidencia con Hernández, de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, que recibió el 28,15%.
Hernández, un ingeniero y millonario empresario del sector de la construcción, es el peor rival que podía encontrarse Petro en el camino a la Casa de Nariño.
“Como siempre, recibo con agradecimiento el apoyo que cualquiera quiera ofrecer, pero mi única alianza es con el pueblo colombiano”, expresó ayer Hernández en su cuenta de Twitter, dando a entender que el movimiento que lidera con un discurso de lucha contra la corrupción tiene las puertas abiertas para todo el mundo pero sin comprometerse con nadie.
Petro, por su parte, dedicó el día a analizar el panorama electoral con sus colaboradores, aunque también recurrió a Twitter para decir a sus seguidores: “Un pequeño esfuerzo más y cambiamos la historia”.
Mientras los dos candidatos ajustan sus estrategias para la segunda vuelta, que se resolverá por mayoría simple en tres semanas, los partidos que quedaron fuera de la contienda empiezan a hacer movimientos para no quedarse al margen de la decisión.
El primero fue el derrotado candidato de la derecha, Federico “Fico” Gutiérrez, quien en la noche del mismo domingo, anunció su apoyo a Hernández, que comienza a recoger los votos de quienes no quieren de ninguna manera que Petro, que en su juventud militó en la guerrilla del M-19, llegue al poder.
Entre los nuevos “rodolfistas” también está la senadora María Fernanda Cabal, del partido uribista Centro Democrático, quien ya hizo pública su adhesión a la campaña del ingeniero. “El país necesita cambios, no el suicidio que ofrece Petro, pero sí autoridad, orden y la prosperidad que ofrece un empresario como” Hernández, expresó en Twitter la influyente senadora.
Hernández pasa a ser el dique de contención de la izquierda que representa Petro, aunque él prefiere mantener distancia de unos y otros.
“No podemos dejar que las mentiras de Petro destruyan al país, ni que la continuidad de (Alvaro) Uribe con (el presidente saliente Iván) Duque, y ahora con ‘Fico’, hagan crecer la miseria nacional”, dijo Hernández.
También empieza a coquetear con él Sergio Fajardo, candidato de la Coalición Centro Esperanza y cuarto en las elecciones de ayer con 4,20% de los votos, que ayer reveló que ha tenido contacto con Hernández. Poco después, la coalición que postuló a Fajardo se reunió en Bogotá y tomó la decisión de dejar en libertad a sus integrantes para que decidan a quién apoyar en la segunda vuelta.
Hernández, que diez días antes de la primera vuelta recibió la adhesión de Íngrid Betancourt, quien desistió de su candidatura, también tendrá el apoyo del excandidato conservador Enrique Gómez Martínez.
De esta forma, las fuerzas tradicionales se plegaron a Hernández casi de manera automática, en un frente “antipetro” que en teoría tiene más posibilidades de crecer que el que lidera el izquierdista.
“Vamos a sacar 12 millones de votos, va a ser aterrador lo que va a pasar”, dijo Hernández a CNN al anticipar que recibirá “los apoyos” suficientes para “sacar el país” hacia “adelante”.
Va a ser “más difícil para Petro. En cierto modo, se divide el voto antiestablecimiento y populista, y se establece un límite en cuanto a la probabilidad de que Petro” sea presidente, dijo a Elizabeth Dickinson, analista del International Crisis Group.
Tanto Petro como Hernández lograron capitalizar el descontento expresado en las masivas y reprimidas protestas de 2019 y 2021, y el desgaste del gobierno de Duque por el manejo de la crisis económica que siguió a la pandemia.
Cualquiera sea el vencedor tendrá que gobernar un país empobrecido (39%), con un desempleo urbano del 12,7% y donde al menos el 43,5% de los 50 millones de colombianos están la informalidad.
Durante la campaña para la primera vuelta, Petro se enfocó en atacar a Gutiérrez en debates televisados y en plaza pública. Con los resultados del domingo, deberá cambiar de estrategia para contrarrestar el fenómeno de Hernández. Una fuente de su campaña admitió que el hasta ayer ‘outsider’ es un “rival incómodo”.
En 2018, Petro perdió el balotaje ante Duque sin llegar a un consenso con las fuerzas de centro. (AFP, EFE)