PEKÍN | AFP Y EL PAÍS DE MADRID
Habitantes de la región de Cantón, en el sur de China, relataron ayer "terroríficas" imágenes de disturbios en los últimos días, duramente reprimidos por policías, entre automóviles volcados y prendidos fuego.
"Era terrorífico, nunca había visto nada igual", asegura Chao, de 27 años, propietario de una tienda de jeans en el distrito de Xintang, a hora y media en coche de Canton.
"Había miles de manifestantes. Incendiaron un inmueble. Volcaron coches de la policía y los quemaron. Entonces llegaron algunos centenares de policías y empezaron a golpear a la gente con porras de hierro", añadió Chao, que no quiso revelar su identidad.
La región cantonesa fue escenario el último fin de semana de violentos incidentes tras un altercado entre una pareja de trabajadores inmigrantes, dedicados a la venta ambulante, y miembros de las fuerzas de seguridad.
Los disturbios fueron atizados por rumores que circularon en internet según los cuales habría muerto el ambulante, golpeado por la policía. Cuando un vendedor ambulante se quemó vivo en Túnez hace un mes luego que la policía le sacara un permiso para trabajar, miles de manifestantes reaccionaron en internet dando pie a lo que es la actual primavera árabe.
En China la manifestación fue dispersada por la policía, que cerró las carreteras al tráfico, y detuvo a unas 25 personas. Centenares de policías fueron desplegados, así como vehículos blindados.
La televisión de Hong Kong divulgó imágenes mostrando vehículos incendiados, y a la policía en acción.
Ayer, las calles de Xintang -donde según la prensa fueron enviados más de un millar de policías el fin de semana- habían recobrado la calma. Pero numerosas tiendas y restaurantes permanecían cerrados, mientras patrullaba la policía, con porras y escudos.
En el suelo de las calles aún eran visibles rastros de los incendios, así como en un inmueble de tres pisos del poblado. Interrogados sobre los disturbios, varios habitantes tenían miedo de expresarse.
"El ambiente es tenso y nos sentimos todos un poco nerviosos. Se supone que no deberíamos hablar" dijo Yu, un obrero textil de 42 años, que tampoco desea dar su nombre completo.
El hombre cuya muerte durante una operación policial había sido rumoreada, apareció el domingo en una conferencia de prensa organizada por las autoridades locales. Afirmó que tanto él como su mujer y el bebé que ésta espera están "muy bien".
"En toda esta ciudad, se pueden ver las huellas de incendios en el suelo. Fui detenido cinco veces por la policía, que me preguntó qué hacía ahí", relata un conductor de moto-taxi de 59 años, llamado Chen.
"El primer día de los disturbios, los enfrentamientos duraron desde las once de la noche hasta la seis de la mañana. Fue muy duro. Hoy se puede ver que todo está más tranquilo, pero la presencia policial es muy fuerte", añadió.
Decenas de miles de manifestaciones, algunas de ellas violentas, se producen cada año en China, para protestar contra la corrupción o las carencias del sistema judicial controlado por el régimen.
La fuerte inflación -que alcanzó en mayo el 5,5%, la cifra más alta desde julio de 2008-, potencialmente explosiva, y que afecta a los chinos más pobres, además de la sequía o las recientes inundaciones en el centro y sur del país, han agravado la situación.
Vecinos de Zengcheng -ciudad donde se encuentra Cantón- aseguraron que han recibido instrucciones de no salir por la noche y de no difundir fotos de los disturbios en internet. Pero las imágenes de los coches ardiendo se propagaron durante el fin de semana por teléfono e internet antes de que los censores pudieran borrarlas.
Los dueños de las fábricas han recibido instrucciones de vigilar a sus empleados. Los directivos de más de 1.200 empresas de la zona fueron convocados el lunes y recibieron orden de que presten atención para saber dónde están sus trabajadores. La mitad de los 800 mil habitantes de Zengcheng son emigrantes de otras provincias, especialmente de Sichuan.
Las protestas sociales se han convertido en frecuentes en la última década en China, pero las últimas semanas han sido especialmente turbulentas. El mes pasado se registraron en la región de Mongolia Interior las mayores manifestaciones en dos décadas. Las protestas fueron desencadenadas por la muerte de un pastor local, atropellado por un camión de transporte de carbón. Además, cientos de emigrantes atacaron edificios del gobierno en junio en Chaozhou (Guangdong), para pedir que la empresa en la que trabajaban les pagara los salarios que les debía.
Las cifras
5,5% Es la inflación en China del mes de mayo, el porcentaje más alto desde 2008; los más pobres del país son los más afectados.
1.500 Son las personas que protestaron este fin de semana en Lichuan (en Hubei, centro); allí también se les respondió con represión.