El ministro de Minería, Laurence Golborne, aplazó ayer "por varios días" más las posibilidades de contacto con los 33 mineros atrapados en un yacimiento del norte de Chile hace 10 días, debido a la complejidad del terreno que debe perforarse para llegar a ellos.
De acuerdo con Golborne, las perforaciones se realizan con la máxima delicadeza posible, "lo que va llevar a que estos sondajes demoren varios días más. No vamos a dar estimaciones de cuántos días sino de varios".
"Este trabajo es complejo y ha generado complejidades dada la geología del cerro donde está la mina y en el que se producen desvíos que han obstaculizado la llegada", precisó Golborne a la prensa, descartando el plazo inicial de contacto programado para lunes o martes.
"Necesitamos varios días, a pesar de que quedan menos metros, para llegar al punto en que suponemos están los mineros", dijo el ingeniero Andrés Sougarret, quien encabeza el equipo de trabajo.
El ministro supervisa las labores de rescate de los mineros atrapados desde hace 10 días a unos 700 metros de profundidad en la mina San José, cercana a la ciudad de Copiapó (800 km al norte de Santiago), tras un derrumbe en la rampa de acceso al yacimiento. Luego del accidente no se ha sabido nada de ellos.
Según había dicho Golborne más temprano, este domingo dos de las seis máquinas que trabajan en la zona cambiaron su tecnología por una de alta precisión denominada de diamantina, que además de perforar, permite ser programada para localizar su objetivo con exactitud.
Lo que se pretende con las perforadoras es llegar a un refugio ubicado a 700 metros dentro del yacimiento en donde se encontrarían guarecidos los mineros.
"La máquina que va más adelante va en 523 metros, se detuvo y se le está instalando esta nueva tecnología. Y la que va en 535 metros, cuando llegue a 550 también tendrá que cambiar a diamantina", explicó Golborne.
Las perforadoras de diamantina, que llegaron desde Estados Unidos y Australia, reemplazan a dos que trabajaban bajo la tecnología de "aire reverso", que se aplicó para el primer tramo de la perforación debido a su rapidez aunque no garantizaba exactitud.
El sistema de diamantina, "conocido como topo, permite calibrar y corregir el rumbo (de la perforación) en el momento, porque son máquinas muy precisas que se usan en geotermia o yacimientos de petróleo", explicó el experto en labores de riesgo, Rodrigo Reveco, a Radio Cooperativa.
El canal trazado por la perforadora permitirá introducir una sonda con una cámara y, en caso de contactar a los mineros, enviar unos tubos de plástico conocidos como "palomas", que en su interior contienen alimentos e hidratantes para los sobrevivientes.
A manera de alternativa, otras cuatro máquinas, que están mucho más lejos del objetivo, seguían utilizando perforadoras de "aire reverso".
Tras el primer derrumbe en la rampa de acceso que el 5 de agosto dejó atrapados a los mineros, rescatistas intentaron ingresar dos días después por el ducto de ventilación, que también se derrumbó y los obligó a buscar una nueva forma de ingresar a la mina.
Esta labor paralela también se paralizó. En sus últimas declaraciones, Golborne informó que, dada la inseguridad del terreno, se suspendieron los trabajos dentro de la mina, mediante los cuales se buscaba continuar con el desbloqueo del túnel de ingreso y el ducto de ventilación, para un eventual nuevo ingreso de rescatistas.
"La mina tiene un bloqueo mayor al que originalmente se previó y está en una condición insegura por lo cual los técnicos han aconsejado no continuar los trabajos dentro de la mina", señaló Golborne.
"Esto nos deja con la opción de priorizar el trabajo del sondaje (perforación) al máximo posible", añadió el ministro.
AFP