Chelsea derrotó 3-1 como visitante al Manchester City, para el que marcó un gol el brasileño Robinho, y lidera la clasificación de la Premier League del fútbol inglés, este sábado en la cuarta jornada, en cuya apertura Liverpool había derrotado 2-1 al Manchester United.
Con estos resultados, los "Blues" lideran la tabla con 10 puntos, los mismos que sus escoltas "Reds", pero con mejor saldo de goles (+7 contra +3).
En Manchester, las cosas empezaron bien para los visitantes, con un gol de su nueva gran estrella brasileña, cuyo pase de 40 millones de euros es un récord para el balompié inglés, con un envenenado tiro libre (minuto 13).
Pero los "Blues", campeones en 2005 y 2006, recordaron rápidamente a los locales las jerarquías y el portugués Ricardo Carvalho igualó en el minuto 16, al aprovechar un error de la zaga local en un córner.
Después, en el minuto 28, ´jugándose al fuera de juego´, la defensa dejaría al arquero Joe Hart solo frente al francés Florent Malouda, cuyo cabezazo se estrelló en el trevesaño.
Monopolizando el balón, a pesar de las ausencias de Michael Essien (lesionado) y Michael Ballack, Chelsea logró el 2-1 con un disparo cruzado de Fank Lampard (53), y el francés Nicolas Anelka marcaría el tercero en un mano a mano con Hart (70).
John Terry fue expulsado por una falta como último defensa sobre el final, cuando los hinchas locales ya se habían olvidado de Robinho.
Aunque el inicio de temporada no ha sido brillante en juego, los ´Reds´ de Rafa Benítez se mostraron por primera vez como serios aspirantes al título, logrando un valioso triunfo, que lo mantiene en una privilegiada posición, con seis unidades más que el Manchester United.
El inicio del partido parecía transmitir malos augurios para los locales, después de que el argentino Carlos Tévez abriera el marcador en el minuto 3 tras una buena jugada de Dimitar Berbatov y confirmara el temible poder ofensivo de los ´Red Devils´, que contaron con el ´tridente´ Tévez-Berbatov-Wayne Rooney.
Los ´Reds´, tradicionalmente desacertados en el inicio de temporada, parecen contar este año con una gran forma física y una mayor concentración, lo que fue determinante para conseguir la remontada ante los campeones ingleses y europeos.
En el 26, el Liverpool aprovechó uno de los habituales ´puntos débiles´ del Manchester United, Wes Brown, que marcó en propia puerta al cometer un error por la presión de Albert Riera.
El último tanto en liga de los de Anfield ante los ´Reds Devils´ fue hace casi cuatro años, y también fue un autogol, en aquel caso de John O´Shea.
En la segunda parte, los dos ´gigantes´ ingleses brindaron un pulso lleno de emoción y de pronóstico incierto, aunque el Liverpool rompió su mala imagen de anteriores partidos y logró tres merecidos puntos, gracias al tanto de Ryan Babel en el 77, a pase de Dirk Kuyt.
En la recta final, el visitante Nemanja Vidic fue expulsado por doble amarilla (90).
Arsenal, por su parte, está tercero con 9 unidades tras golear 4-0 como visitante al Blackburn (17º).
AFP