LA HABANA | El ex presidente estadounidense Jimmy Carter, de visita en Cuba, se entrevistó a puertas cerradas con el mandatario cubano Raúl Castro, que lo recibió en el Palacio de la Revolución.
Vestidos con trajes oscuros, ambos líderes se dieron un fuerte apretón de manos e intercambiaron palabras de cortesía para posteriormente pasar a un salón en cuyo fondo se veían las banderas de ambos países, una al lado de la otra.
Carter llegó el lunes por la mañana invitado por el gobierno cubano y se quedará en la isla hasta hoy, pero tanto la fundación que él encabeza como las autoridades de la isla insistieron en que se trata de una visita privada.
Unas horas antes de su encuentro con Castro, el ex mandatario reconoció que había hablado con funcionarios cubanos sobre el caso de Alan Gross, pero dijo que su viaje a Cuba no tiene por objeto llevar al contratista estadounidense de regreso a su país.
Gross fue condenado recientemente a 15 años de prisión por un tribunal cubano por realizar "actos contra la independencia o la integridad territorial del Estado".
"Hemos hablado con algunos de los oficiales del caso del señor Gross. No estoy aquí para sacarlo a él del país", declaró en perfecto español al acabar un recorrido por un centro para ancianos.
La visita del ex gobernante y los pedidos de clemencia de la familia de Gross levantaron expectativas sobre las gestiones que podría realizar ante las autoridades cubanas, pero el ex mandatario disipó el entusiasmo. "Estamos aquí para visitar a los cubanos, los jefes del gobierno y los ciudadanos privados", destacó. AP