La preocupación por el éxito de la operación agitó las últimas horas del martes en la Embajada de Chile en Uruguay y no cesó hasta que el primer minero estuvo en la superficie.
"Nos sentimos muy apoyados por el pueblo uruguayo", señaló Pablo Mesa, agregado cultural de la Embajada chilena en Uruguay, a EL PAÍS digital.
La sede diplomática vivió una gran ansiedad en los días previos al rescate y, sobre todo, el mismo día de la operación recibió una fuerte muestra de cariño y respaldo del pueblo uruguayo. Mesa dijo que recibieron cerca de 30 cartas y poesías de ciudadanos uruguayos que quisieron saludar el milagro de los mineros, además de numerosas llamadas de aliento.
Las cartas serán enviadas al país trasandino y hay posibilidades de que las trasladen al santuario que se construirá, explicaron desde la Embajada.
El diplomático señaló que en la noche de ayer unas treinta personas se reunieron en la sede diplomática para seguir el rescate. La noche se hizo larga y algunos permanecieron despiertos hasta tarde y otros tuvieron que dormir luego del segundo rescate para encarar la jornada de hoy.
Mesa también agradeció el apoyo de los protagonistas del accidente de los Andes, en 1972, porque entendió que transmitieron su conocimiento y experiencia para manejar una situación como esa.