El gobierno de Venezuela afirmó ayer que "puede hacer lo que quiere" con su flota de aviones caza F-16 de origen estadounidense, luego de que Estados Unidos afirmara que no puede venderlos a Irán o a otros países sin su autorización.
"Con los aviones F-16, Venezuela puede hacer lo que quiere", dijo el vicepresidente José Vicente Rangel, tras el embargo de venta de armas y equipos militares a Caracas anunciado el lunes pasado por Washington.
Washington "arrugó" (cedió) al anunciar que las licencias firmadas con Caracas sobre venta de insumos de los F-16 vencen en 2009 y no en 2006, afirmó.
Venezuela esgrime esas licencias para reclamar el mantenimiento y repuestos, y EE.UU. para señalar que los F-16 no pueden ser vendidos a terceros sin su autorización.
A Iran. Un general del alto mando venezolano dijo el martes, que presentó al ministro de Defensa venezolano una iniciativa para vender su flota de F-16 a Irán u otros países y reemplazarla por aviones de origen ruso.
Sean McCormack, portavoz del Departamento de Estado, replicó que "sin el consentimiento escrito de Estados Unidos, no se pueden transferir estos artículos de defensa, en este caso F-16, a un tercer país".
AFP