Barcelona quiere evitar que los turistas, antes o después de un día en la playa, se paseen por el centro de la ciudad con el torso desnudo o en bikini. Por eso, lanzaron una campaña que incluye carteles, que muestran a una pareja vistiendo ropa de bañocon una marca roja de prohibición.
"Queremos transmitir a la gente que es una actitud que no nos gusta, no está prohibida, no se castiga, pero nos parece incívica", dijo una portavoz de la alcaldía de Barcelona, según publica hoy el diario El Tiempo.
"Estas próximas semanas, colgaremos carteles en el metro, los autobuses y los espacios públicos", añadió la portavoz. "Y el alcalde ha mandado una carta a los comerciantes, gremios de hosteleros, bares... para incitarles a colgar también estos carteles", precisó.
La alcaldía no dispone de cifras sobre la cantidad de visitantes que se pasean en traje de baño por la ciudad cada verano. "Es mas bien una percepción", explicó la portavoz municipal. La capital catalana, situada a orillas del mar, es uno de los destinos más turísticos de España y atrae anualmente a miles de visitantes extranjeros.