MADRID | Las condiciones de vida del más de un millón de inmigrantes que vive en la Comunidad de Madrid se han deteriorado en el último año hasta casi el desplome. La encuesta anual de la Consejería de Inmigración radiografía la factura que ha pasado la crisis a los extranjeros en los últimos 12 meses: la pérdida de empleo, el aumento de la temporalidad y los salarios más bajos -hasta el 68,4% gana menos de 1.000 euros- han castigado con mucha intensidad. El número de desempleados inmigrantes en Madrid alcanza el 21,17% frente al 12,46% de españoles. El paro se duplica entre los hombres, pasando del 26,1% al 13,12% en sólo un año.
El descenso en el bienestar se traduce, entre otras cosas, en un considerable hacinamiento en las casas (hasta el 10% viven con más de siete personas), un retroceso en el uso de los servicios bancarios y una mayor precariedad laboral y sueldos más bajos (13,1% gana menos de 600 euros mensuales y el ingreso medio baja de 1.000 a 900 euros). Sólo el 28% de los inmigrantes gana más de 1.000 euros por mes. En 2008 era el 36,4%. El descenso en el bienestar de los inmigrantes se traduce en que el número con hijos ha descendido del 54% al 50%, lo que se achaca a que la coyuntura no permite traer a los hijos. O que los hogares con Internet han bajado del 50% al 44%. EL PAÍS DE MADRID