Washington - El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, condenó este martes los atentados en Argel, que dejaron al menos 62 muertos, y a los que calificó de "violencia sin sentido".
"El presidente y la señora Bush extienden sus condolencias a las familias de aquellos que perdieron sus vidas en este horrible atentado en Argelia", dijo la Casa Blanca en un comunicado emitido tras los ataques, uno de los cuales apuntó contra una oficina de un organismo de refugiados de la ONU.
"Condenamos este ataque contra una oficina de Naciones Unidas perpetrado por estos enemigos de la humanidad que atacan a inocentes. Estados Unidos respalda al pueblo de Argelia así como a Naciones Unidas que hacen frente a esta violencia sin sentido", agrega la declaración.
Al menos 62 personas murieron en dos atentados simultáneos perpetrados el martes en la mañana en Argel, uno en el barrio residencial de Hydra, y el otro frente a la Corte Suprema, según un recuento de la AFP en base a fuentes médicas y de seguridad.
Ninguna organización reivindicó hasta el momento esos atentados, que además dejaron un elevado número de heridos y cuantiosos daños materiales.
Unos 12 empleados de las Naciones Unidas desaparecieron tras los ataques, indicó el martes un alto responsable de la ONU en Ginebra, sin poder precisar la nacionalidad de las víctimas.
AFP