Al menos 21 fallecidos y decenas de heridos, unos 30 de ellos de cierta gravedad, dejó ayer domingo un aparatoso accidente en el sur de España entre un tren que descarriló y colisionó con otro que circulaba por la vía contraria.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó en X que “hoy es una noche de profundo dolor para nuestro país”, tras el accidente ferroviario en el sur del país.
El mandatario suspendió sus actividades de hoy lunes para estar pendiente del suceso, y afirmó que su Ejecutivo “está trabajando con el resto de autoridades competentes y los servicios de emergencia para auxiliar a los pasajeros”.
El accidente ocurrió al final de la tarde del domingo cerca de la estación de la población de Adamuz, en la provincia de Córdoba (Andalucía, sur).
“Hay 21 fallecidos”, indicó la Guardia Civil en un breve mensaje enviado a la prensa. “La situación tiende a que la cifra de fallecidos aumente”, señaló a periodistas Antonio Sanz, encargado consejero de sanidad de Andalucía, quien dijo que el número de heridos ascendía a 73, algunos muy graves.
El accidente se produjo cuando un tren de la empresa española Iryo que iba de la ciudad andaluza de Málaga a Madrid descarriló “invadiendo la vía contigua”, por donde iba un tren de otra empresa, Renfe, con el que colisionó y “que también ha descarrilado”, indicó en X Adif, el gestor público de la red de trenes.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, que seguía los sucesos desde las oficinas de Adif en Madrid, indicó en X que “el impacto ha sido terrible, provocando que las dos primeras unidades del tren de Renfe salieran despedidas como consecuencia del mismo”.
Sanz dijo que parte de los vagones de uno de los trenes ha caído “por un talud de 4 metros”.
“El problema es que están los vagones retorcidos. Entonces los hierros están retorcidos con las personas dentro. Hay unos amasijos de hierro, de sillones, de asientos está todo muy, muy deshecho”, dijo a la televisión pública TVE Francisco Carmona, jefe de bomberos de Córdoba.
“Hemos tenido incluso que retirar a alguna persona fallecida para poder acceder a algún vivo. Están siendo labores complicadas, duras”, agregó.
Las autoridades no adelantaron por lo pronto las posibles causas del accidente.
Imágenes en la televisión pública mostraban los trenes que habían descarrilado rodeados de numerosas personas y ambulancias, mientras miembros de los servicios de emergencia trabajaban para ayudar a los heridos.
También numerosos voluntarios de Adamuz se acercaban para colaborar para atender a los afectados, según mostraban los medios locales.
Un periodista de la radio pública RNE, que viajaba en uno de los trenes, relató a la televisión pública TVE que se sintió como “un terremoto” que estremeció el vagón.
“Esto parece una película de terror”, narró a la cadena La Sexta Lucas Meriako, que iba en el tren de Iryo. “Se sintió un golpe muy fuerte por detrás y la sensación de que todo el tren se iba a caer, a romper (...) Había muchos heridos por los vidrios”.
Según los medios españoles, más de 300 personas iban en el tren de Iryo y más de 100 en el otro tren, de Renfe.
Unos 40 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias con una quincena de vehículos se desplazaban a la zona, indicó el Ministerio de Defensa.
“Los hospitales” de la región de Madrid “y los equipos del SUMMA 112 (servicios de emergencia) están pendientes del trágico accidente en Córdoba y a disposición” de Andalucía, anunció de su lado la presidenta de la región de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
A causa del accidente, las líneas de alta velocidad entre Madrid y el sur de España estarán “suspendidas” el lunes, agregó.
Otros accidentes ferroviarios mortales
El descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en el término municipal de Adamuz (Córdoba), en el sur de España, este domingo, se suma a otros accidentes ferroviarios mortales ocurridos en España.
El descarrilamiento más grave ocurrido en lo que llevamos de siglo fue el del 24 julio de 2013. En ese accidente, 79 personas fallecieron y otras 143 resultaron heridas al descarrilar un tren de velocidad alta que cubría la ruta Madrid-Ferrol, en Galicia (noroeste), en la curva de A Grandeira, a unos 2 kilómetros de la estación de Santiago de Compostela. El exceso de velocidad fue la causa del accidente.
Otros accidentes graves ocurrieron alo largo de los años. Por ejemplo, el 7 de mayo de 2004, cinco personas resultaron muertas al ser arrollado el vehículo en el que viajaban por un tren cerca de la estación de ferrocarril de Hellín (Albacete).
El 21 de agosto de 2006, hubo siete muertos y 36 heridos al descarrilar un Intercity que cubría la línea La Coruña-Hendaya, en la localidad de Villada (Palencia).
El 24 de junio de 2010, doce personas, en su mayoría jóvenes, murieron y catorce resultaron heridas al ser arrolladas por un tren en la estación de Castelldefels (Barcelona), cuando descendían de otro para participar en la verbena de la Noche de San Juan que tenía lugar en la playa.
También se registran varios otros accidentes ferroviarios mortales o de gravedad en la historia más reciente de España. EFE
AFP