BRASILIA | ANSA
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, enviará al Congreso un proyecto de ley para reglamentar las huelgas de los empleados públicos y resguardar los servicios esenciales, informó el jefe de gabinete, José Dirceu.
"Los servicios esenciales deben y necesitan ser protegidos. La población debe tener la garantía de que los servicios de salud y seguridad, por ejemplo, no serán interrumpidos", sostuvo Dirceu.
De todos modos, Dirceu admitió que los empleados públicos "también tienen el derecho de reivindicar sus posiciones".
De acuerdo con Dirceu, el gobierno de Lula da Silva "está intentando tratar a los empleados públicos con una nueva política, con calificación y con reconocimiento de su derecho a negociar".
La intención del gobierno es que los sindicatos garanticen una atención mínima de esos servicios durante las huelgas y que la población sea avisada con una antecedencia de al menos 72 horas.
En las últimas semanas, el gobierno otorgó aumentos a algunas categorías de empleados públicos, mientras que otras, como la Policía Federal y los empleados de previsión social, siguen en huelga.
ADVERTENCIA. El titular de Fuerza Sindical, Paulo Pereira da Silva, advirtió que "va a ser necesario modificar la Constitución para alterar la lista de los servicios considerados esenciales".
La histórica relación entre Lula da Silva y los gremios de los empleados públicos está resentida desde abril del año pasado, cuando el gobierno envió al Congreso un proyecto para reformar el sistema de jubilaciones y pensiones.
Esa propuesta, que fue convertida en ley en diciembre del 2003, recortó los derechos de los estatales al equiparalos al régimen de los empleados privados.
Por ejemplo, aumentó en 7 años la edad para el retiro y estableció un impuesto del 11 por ciento en las jubilaciones de los estatales.
El gobierno de Lula viene enfrentando desde hace meses varias huelgas de empleados estatales, principalmente de la policía, que han generado caos en aeropuertos y terminales portuarias de todo el país.
Asimismo se han producido movilizaciones en varios sectores de la salud. Ayer el sindicato de empleados sanitarios del estado de San Pablo anunció que el próximo 10 de mayo comenzará una paralización de actividades. Los trabajadores reclaman un aumento de un 30% en sus honorarios.