CAMINO A LAS ELECCIONES DE 2022

Brasil celebra su día patrio en medio de máxima tensión entre Bolsonaro y la Corte

Brasil vivirá hoy 7 de septiembre un día especial. Celebra su día de la Independencia con actos a favor y en contra del gobierno de Bolsonaro.

Movilización en Brasil en rechazo al gobierno de Jair Bolsonaro. Foto: Archivo
Movilización en Brasil en rechazo al gobierno de Jair Bolsonaro. Foto: Archivo

Brasil celebrará hoy martes 7 de septiembre su día de la Independencia, pero este año en medio de fuertes tensiones por los enfrentamientos entre el presidente Jair Bolsonaro con el Congreso y el Supremo Tribunal Federal (STF).

Bolsonaro y los grupos que lo apoyan han convocado para esta jornada a manifestaciones por la “libertad” en varias ciudades. La presión de esos grupos por una “intervención militar” que clausure el Congreso y el STF pero mantenga en el poder a Bolsonaro ha puesto en alerta a los partidos de la oposición y a organización sociales.

Gremiales empresariales, la banca, grandes corporaciones de la agricultura, sindicatos, partidos políticos, el Parlamento, la Justicia y hasta el Episcopado ya han expresado su repudio frente a cualquier intento de ruptura antidemocrática.

Ese denso clima ha repercutido en el exterior. La Internacional Progresista expresó su “profunda preocupación por la inminente amenaza a las instituciones democráticas de Brasil”, en un documento suscrito por personalidades de 26 países, incluidos algunos expresidentes. Entre otros, lo firman el español José Luis Rodríguez Zapatero, el paraguayo Fernando Lugo, el colombiano Ernesto Samper, el panameño Martín Torrijos y el ecuatoriano Rafael Correa.

La embajada de Estados Unidos, por su parte, ha pedido a los ciudadanos de ese país que residen en Brasil que “eviten las áreas alrededor de manifestaciones”, pues “las que pretenden ser pacíficas pueden tornarse conflictivas”.

Las tensiones han crecido desde el año pasado, agudizadas ahora por la desconfianza sembrada por Bolsonaro en el sistema electrónico de votación que Brasil adoptó en 1996, que desde entonces no ha sido objeto de una sola denuncia de fraude.

Las sospechas de Bolsonaro sobre el voto electrónico y la eventualidad de un fraude en las elecciones de octubre de 2022, han coincidido con la caída en picada de su aprobación hasta un escaso 25% y sondeos que vaticinan un triunfo del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

En medio de su campaña de descrédito contra el voto electrónico, Bolsonaro ha llegado a afirmar que en 2022 “no habrá elecciones” si no se adopta en paralelo un sistema de sufragio en papeletas, que ha sido rechazado por la Justicia electoral y el Parlamento.

Bolsonaro, bajo investigación por presunta corrupción en la negociación de vacunas anticovid y otras irregularidades, también está en la mira del STF en un proceso sobre difusión de noticias falsas y amenazas a la democracia que ya ha llevado a la cárcel a numerosos activistas de ultraderecha.

Algunos detenidos se mostraron en redes sociales armados e instaron a que en las protestas de hoy martes los manifestantes “invadan” el Parlamento y el STF y hasta “asesinen” a jueces y políticos.

Entre esos grupos más extremos figuran pastores evangelistas, gremios de camioneros, agentes de la Policía Militar y seguidores del movimiento ultraconservador global patrocinado por Steve Bannon, exasesor de Donald Trump.

Bolsonaro ha criticado esas detenciones, afirmado que no desea una “ruptura” y dicho que “todos deben encuadrarse en la Constitución” y respetar los derechos a la “libertad” y la “opinión”.

Movilización en apoyo al gobierno de Bolsonaro. Foto: EFE
Movilización en apoyo al gobierno de Bolsonaro. Foto: EFE

También ha declarado, en tono dramático, que el escenario actual le plantea tres alternativas: “Ir preso, morir o la victoria”.

Aunque ha advertido que las manifestaciones de hoy martes serán un “ultimátum” para quienes “atentan” contra la Constitución, Bolsonaro ha bajado el tono y pedido marchar por la “libertad”, los “valores conservadores”, “la familia, la propiedad privada y Dios”.

Las mayores manifestaciones están previstas en Brasilia y San Pablo, donde Bolsonaro ha garantizado asistencia.

"Punto de inflexión".

En Brasilia, cientos de personas acampaban ayer lunes en la Explanada de los Ministerios, una avenida que concentra todos los edificios del poder público, incluidas las sedes del Congreso y el STF, pero en la que el tránsito de vehículos fue prohibido y solo será liberado nuevamente mañana miércoles.

Todo en medio de un fuerte refuerzo policial, que en el caso de Brasilia se ha observado incluso en las carreteras que conducen a la capital, por las que se prevé la llegada de caravanas bolsonaristas para la manifestación de este martes.

Para Geraldo Monteiro, politólogo de la Universidad Estatal de Rio de Janeiro, el presidente se juega “el todo por el todo” después de haber estirado la cuerda al máximo con sus ataques al sistema electoral, el STF y el Congreso.

“Hemos llegado a un punto en que cada cual tiene que mostrar sus armas, y eso es lo que el bolsonarismo va a intentar hacer. Le han puesto mucha energía a esa manifestación, solo falta saber si conseguirá un número significativo de personas en la calle”, opina.

Según Monteiro, esta jornada de movilización podría “marcar un punto de inflexión”.

Si tiene éxito, Bolsonaro ofrecerá una “demostración de fuerza que puede darle más margen de maniobra” y un nuevo impulso para las elecciones presidenciales de 2022. Pero en caso de fiasco, el presidente estará “aún más acorralado”, con el riesgo de ser abandonado por sus aliados políticos y el mundo empresarial. (Con información de AFP, EFE y OGlobo).

PT realizará acto contra Bolsonaro, pero sin Lula

A diferencia de otros partidos y líderes de la oposición, que han recomendado que sus militantes no participen en los actos contra Jair Bolsonaro hoy martes, los diputados y senadores del PT van a manifestarse en San Pablo y están convocando a sus militantes. Solo Luiz Inácio Lula Da Silva no debería ir, según la presidenta del PT, Gleisi Hoffman, para no “partidizar” el debate.

“No queremos que el 7 de septiembre se convierta en una disputa Lula-Bolsonaro”, dice Gleisi, para quien no es momento de medir fuerzas contra el presidente de la República. La forma que encontró el líder del PT para oponerse a Bolsonaro fue hacer un discurso difundido en las redes sociales ayer lunes, para hablar entre otros asuntos económicos, con foco en la alta inflación. El PSOL también está convocando a manifestaciones en todo el país. Guilher-me Boulos, candidato del partido en 2018, estará en San Pablo. También hablará Fernando Haddad, quien fuera el candidato del PT.

Decreto prohíbe remover contenidos en redes
Hombre usando el celular. Foto: Archivo El País

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, dictó ayer lunes un decreto que prohíbe a empresas de redes sociales remover contenidos en forma “arbitraria”, una de las demandas de los grupos que protestarán en todo el país hoy martes.

Según el texto, eso garantizará la “libertad de expresión en las redes sociales” y responde a la “remoción arbitraria” de contenidos y perfiles, como le ha sucedido al propio Bolsonaro, que ya ha tenido publicaciones retiradas de internet por falsedades. El decreto deberá ser analizado en un plazo de 60 días por el Congreso, que pudiera vetarlo, pero mientras no se pronuncie estará en vigor.

De acuerdo con el decreto, las empresas de internet solo podrán remover contenidos con una “justa causa” y primero deberá ofrecer a los usuarios un canal para ejercer una “amplia defensa” antes de que alguna decisión sea tomada.

Asimismo, prevé el derecho a la restitución de contenidos, sean textos, imágenes o videos para los usuarios de las redes.

Según el Gobierno, la retirada de contenidos decidida solo por las empresas de internet “perjudica el debate público de ideas y el ejercicio de la ciudadanía”, lo cual configura “una violación en masa de derechos y garantías fundamentales”, entre las cuales cita la libertad de expresión.

Las manifestaciones convocadas para hoy martes tienen la “libertad de expresión” en su lista de demandas, que en ese caso se vinculan a la reciente detención de activistas de derecha acusados de difundir noticias falsas y amenazas contra las instituciones democráticas. Bolsonaro figura entre las personas que son investigadas por la Corte Suprema en un proceso referido a “ataques a la democracia”.

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