Boudou denuncia "coimas" y el kirchnerismo va contra la Justicia

Estrategia. Gobierno argentino sale en bloque a defender al vicepresidente

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El vice Amado Boudou redobló su defensa ante quienes lo acusan de lavado de dinero y negociaciones incompatibles con su cargo y denunció al procurador general, Esteban Righi, y al titular de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi, por coimas.

Luego de lanzar la serie de acusaciones el último jueves tras el allanamiento a dos propiedades suyas el día anterior, el vicepresidente argentino decidió formalizar sus denuncias en la Justicia e involucrarse de lleno en el caso de la eximprenta Ciccone, donde está sospechado de haber actuado cuando era ministro de Economía para levantar su quiebra. La imprenta fue luego adquirida por Alejandro Vandenbroele, quien sería su presunto testaferro. Y cuando saltó el escándalo la firma se disponía a imprimir papel moneda, una operación que luego fue suspendida. El abogado de Boudou, Eduardo Durañona, informó ayer sobre las denuncias por coima realizadas por el funcionario "K".

En su conferencia, Boudou ya había acusado un aparente tráfico de influencias al estudio del que son socios la mujer y el hijo del juez Righi -hombre fuerte de la era kirchnerista-. El vice relató que en 2009 el estudio -que perteneció al procurador, hasta que fue designado por Néstor Kirchner como jefe de los fiscales- le ofreció sus servicio para tener "relaciones aceitadas" con tribunales.

Según Boudou, miembros del estudio fueron a verlo tres veces para explicarle "cómo funcionaba" la Justicia y le ofrecieron sus servicios para dinamizar la relación con los jueces. La primera vez, cuenta Boudou, cuando él estaba en la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).

"Yo era director ejecutivo de la Anses y en los últimos días me vinieron a ver de un estudio de abogados, el estudio García, Labat, Musso y Righi, a mi despacho para decirme que yo era nuevito, que no entendía cómo funcionaba esto", aseguró.

El vice no lo dijo, pero el estudio tenía entonces entre sus defendidos a altos funcionarios del kirchnerismo, como el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada.

Boudou agregó que recibió otras dos visitas, ya como ministro, el 3 de julio de 2009 y el 20 de mayo de 2010. "Otra vez con el mismo cuento, que tenía que tener una buena relación, que ellas eran el nexo adecuado, que había que aceitar la relación con los jueces". Según él, les dijo que no estaba interesado y "la conversación fue muy desagradable".

"Yo les dije que de ninguna manera iba a ir por ese camino, que iba a seguir trabajando como trabajo", relató Boudou que les contestó, en la última reunión, a las "dos funcionarias del estudio" que lo visitaron.

También denunció a Gabbi, quien le habría pedido el pago de coimas por parte del dueño de Boldt, la competencia de la eximprenta Ciccone. "Me dijo que (Antonio) Tabanelli (propietario de la empresa competidora Boldt) me iba a destruir, pero que le podía poner un número, que él se iba a encontrar con Tabanelli y le podía entregar ese número", afirmó.

Ataque. El jueves, y molesto tras el allanamiento de su vivienda -cuyos impuestos eran pagados por Vandenbroele, a quien el vice niega conocer-, Boudou había apuntado también contra el juez de la causa, Daniel Rafecas. El vicepresidente acusó de tener "una agencia de noticias" y dijo que había "un plan urdido para intentar buscar una ligazón" con los directivos de la exCiccone.

En defensa del vicepresidente, el kirchnerismo irá por Rafecas. La ofensiva comenzó ayer en Tribunales por varias vías: el representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura, Hernán Ordiales, presentó un pedido de investigación contra el magistrado, mientras que el equipo jurídico de Boudou recusaría al juez.

Una nota oficial comprobó en marzo que el vicepresidente intercedió para que la Administración Federal de Ingresos Públicos levantara la quiebra de Ciccone, de la que luego se hizo cargo su presunto testaferro. Boudou dijo que lo hizo para que no se perdieran los puestos de trabajo.

Boudou: "Me dijeron que yo era nuevito y que no sabía cómo funcionaba todo esto".

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