Borrarán el nombre de Hussein en Babilonia

BABILONIA, IRAK

Los iraquíes quieren borrar el odiado nombre de Saddam Hussein, pero en la antigua ciudad de Babilonia tendrán que hacerlo ladrillo por ladrillo.

En el reconstruido palacio de la Babilonia del Rey Nabucodonosor, cuna de la civilización y una de las joyas del rico patrimonio arqueológico de Irak, el hombre que acaba de gobernar durante décadas también ha dejado sus huellas.

El nombre de Hussein está inscrito en los ladrillos colorados de arena con los que se construyeron los muros que rodean los imponentes patios, los portales arqueados y las torres angulares del palacio.

"Saddam Hussein, el protector de Irak, reconstruyó la civilización y reconstruyó Babilonia", proclaman cientos y cientos de ladrillos colocados en la edificación a la vista de los turistas y transeúntes.

"Poner su nombre en estos ladrillos sólo muestra que Saddam está loco. Sólo está interesado en él mismo", dijo Hossein Mosim, un agricultor local, durante una visita al sitio. Después de todo, Saddam Hussein se hacía llamar en los poemas escritos en su honor el "Nabucodonosor del siglo XX" y se complacía en compararse al rey que presidió la gloria de Babilonia en el siglo XII antes de Jesucristo.

IMAGENES. Desde el derrocamiento de Saddam Hussein por las fuerzas encabezadas por Estados Unidos, los iraquíes han atacado las ubicuas imágenes de su ex líder, arañando el rostro bigotudo de los afiches, arrancando sus ojos de los frescos de mosaicos o decapitando sus estatuas.

Pero en Babilonia, famosa por sus antiguos jardines colgantes, el curador del palacio Mohammed Thaer dijo que retirar el legado de Saddam tomará mucho tiempo, especialmente porque lo primero que hay que hacer es reparar el museo palaciego que los ladrones han saqueado en los días posteriores a la guerra.

Asimismo, indicó que se necesita de muchos voluntarios para quitar los ladrillos, a los que calificó como un insulto a la orgullosa historia antigua de Irak, de los sumerios, asirios y babilonios.

"Saddam únicamente restauró este sitio para mostrar y poner su nombre por todas partes. No va a ser fácil, pero destruiremos estos estúpidos ladrillos", dijo Thaer.

INICIALES. Asomándose sobre el palacio de Nabucodonosor está uno de los cientos de palacios de Hussein, con sus iniciales grabadas en las columnas del edificio de tres plantas, de pisos de mármol y paneles de madera grabados.

Construido en la cima de una colina cubierta de palmeras y rodeado de canales de agua azul clara, el complejo ha sido saqueado por los iraquíes, que se llevaron los muebles. El lugar se ha convertido ahora en una atracción turística para los infantes de marina estadounidenses.

El presidente iraquí lanzó su proyecto en 1982, derribando la aldea de Kuerish y expulsando a cientos de familias. En su lugar se hizo construir una primera edificación, que en 1988 fue reemplazada por un palacio aún más gigantesco.

Se trata de un edificio faraónico de color ocre, ligeramente piramidal, con pocas ventanas equipadas de vidrios negros, que intenta ser una mezcla de fortaleza, pirámide y monumento socialista.

"Este hombre se amaba a sí mismo", dijo el sargento James Starkey, señalando las iniciales de Hussein.

Otros marines tomaban fotos o se guardaron algunos restos de objetos como trofeos de guerra o pintaban "grafitti" en las ventanas rotas en honor a sus novias.

Fuera del alcance de los saqueadores, una brillante pintura en el techo de los espaciosos salones representaba la historia iraquí desde el rey Hammurabi de Babilonia hasta los pozos petroleros de la actualidad.

"Es repugnante que él tuviera todo ese dinero invertido en un palacio y no lo gastara en electricidad, escuelas o viviendas. Debe haber odiado al pueblo iraquí. Bien, nosotros lo odiábamos también a él", dijo Thaer. REUTERS

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