BOGOTÁ | AFP Y EL TIEMPO / GDA
La Fuerza Aérea de Colombia acabó con 13 guerrilleros de las FARC en el segundo ataque más importante desde la llegada a la presidencia de Juan Manuel Santos, que cumplió ayer 100 días de gestión con una popularidad que supera el 73%.
"En operaciones conjuntas y coordinadas de la Policía, la Fuerza Aérea y el Ejército (…) han resultado muertos trece terroristas de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)", informó el ministerio de Defensa colombiano.
El bombardeo ocurrió el domingo "tras intensas labores de inteligencia de la Policía Nacional" en la zona de La Estrella, en el municipio de Ipiales, cerca de la frontera con Ecuador. Se trata de un lugar donde históricamente estuvieron asentados los frentes 29 y 48 de la guerrilla. Capturaron a dos rebeldes heridos que están fuera de peligro, uno de ellos es ecuatoriano y menor de edad.
Después del bombardeo, tropas de élite movilizadas en helicópteros descendieron sobre el lugar y localizaron los cadáveres señalados como integrantes de las FARC. Luego detuvieron y auxiliaron a los heridos, explicó el informe, que indicó que también incautaron "abundante material de guerra" de las FARC: cinco fusiles, una ametralladora, un lanzagranadas y varios documentos.
Según el secretario de Gobierno de Ipiales, Darío Pantoja, ocho familias que viven en La Estrella huyeron de los bombardeos hacia la localidad de La Victoria. Otras familias pasaron a Ecuador en busca de protección y el secretario de Gobierno aseguró que su administración trabaja en un plan de contingencia encaminado a brindar protección a los desplazados.
Los militares informaron que en el campamento había unos 35 rebeldes al mando de "Euclides", el encargado de la emisora radial clandestina de ese grupo guerrillero. Además, el comandante de las Fuerzas Militares, el almirante Édgar Cely, viajó a la zona para establecer si entre los 13 muertos hay algún jefe de las FARC.
DECISIVO. El ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, calificó la operación como "un golpe muy sensible a una de las estructuras más importantes de las FARC en el sur del país. Se trata de un golpe decisivo al frente 48, la estructura que más recursos genera a las FARC por narcotráfico", según decía en un comunicado del ministerio.
Por otra parte, Rivera se congratuló de que es una "excelente noticia en el marco del balance de los primeros 100 días de gestión del presidente Juan Manuel Santos", que asumió el pasado 7 de agosto prometiendo continuar con la política de mano dura de su antecesor Álvaro Uribe contra las guerrillas izquierdistas.
Al menos dos encuestas publicadas este fin de semana dan cuenta de una evaluación positiva de la gestión del presidente que, según Datexto, genera una imagen favorable en el 75,1% de la población. Para la compañía Ipsos Napoleón Franco, Santos recibe un apoyo por parte del 73% de los colombianos.
"Ha habido un cambio importante en la agenda gubernamental: la política exterior; el nuevo clima con las altas cortes; un nuevo lenguaje para tratar a la oposición; una superación de la dolarización que caracterizó al gobierno de Uribe", resumió Armando Novoa, director de la Corporación Centro de Estudios Constitucionales Plural, al momento de explicar el éxito del presidente.
Según estimó el experto, no se trata "solo de un cambio cosmetológico, sino de un cambio hacia una especie de reformismo de élites y en las mismas élites de poder". Según su perspectiva, "en los ocho años de Uribe se llenaron de poder unas élites regionales asociadas, en muchos casos, con la ilegalidad, el narcotráfico o el paramilitarismo". En cambio, Santos significa "nuevas alternativas ante la fatiga del discurso de confrontación" de Uribe.
El nuevo presidente, en efecto, es de una familia que hasta hace poco fue dueña de la mayoría del diario El Tiempo, el más vendido del país. Su tío abuelo, Eduardo Santos, fue presidente entre 1938 y 1942, con una gestión bien evaluada por ser reformista de centro.
Para el analista político Héctor Riveros, el presidente sigue la línea de gobierno trazada por su antecesor. "En el fondo no hay cambios de agenda", pues en lo económico persiste el modelo de "incentivos al gran capital, confiando en que el mercado y el crecimiento económico" harán el resto, y con "políticas asistencialistas en lo social".
Sin embargo existe, para Riveros, una diferencia en cuanto a las formas adoptadas por Santos, que "se nota más preocupado y respetuoso". Esto se ve en "cómo se relaciona con los otros poderes, con los gobiernos vecinos, con un enfoque respetuoso frente a los Derechos Humanos y frontal frente a la corrupción", dijo Riveros.
PRINCIPALES GOLPES A LA GUERRILLA
RAÚL REYES
El 1º de marzo de 2008 murió Raúl Reyes, número dos de las FARC, en un bombardeo a su campamento ubicado en Ecuador, muy cerca de la frontera con Colombia. A raíz de ese ataque, en el que fallecieron 25 personas en total, Colombia rompió relaciones con Ecuador.
IVÁN RÍOS
El 8 de marzo de 2008 fue asesinado Iván Ríos, integrante del secretariado de las FARC. Fue traicionado por su escolta para cobrar la recompensa de 2,6 millones de dólares ofrecida por el gobierno colombiano. Dijeron que lo habían hecho por el hambre que padecían y la creciente presión militar.
"TIROFIJO"
El 26 de marzo de 2008 murió por causas naturales Manuel Marulanda, alias "Tirofijo", fundador de las FARC y líder histórico de la guerrilla. Llamado en realidad Pedro Antonio Marín, trabajó como vendedor, panadero y constructor, antes de convertirse en guerrillero y crear las FARC.
OPERACIÓN JAQUE
El 2 de julio de 2008 el Ejército rescató a la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, la rehén más valiosa" de las FARC, en la Operación Jaque, en la cual fueron liberados también tres contratistas estadounidenses y once militares y policías colombianos. Fue un éxito del gobierno de Álvaro Uribe.
"MONO JOJOY"
El 23 de septiembre de 2010, el Ejército mató a Mono Jojoy, jefe militar de las FARC. Considerado uno de los guerrilleros más violentos, además del responsable de la estrategia de la organización, alias Jorge Briceño, falleció en un bombardeo al búnker en el que se ocultaba en la selva.