Londres y Bagdad - El primer ministro británico, Tony Blair, ofreció hoy apoyo a Irak en la lucha contra el terrorismo y la violencia, y reiteró durante una visita sorpresa a ese país, que las tropas británicas permanecerán en el territorio "hasta que terminen su trabajo".
Blair, que también viajó hoy a Basora para pasar revista a los 7.200 soldados de su país desplegados en esa ciudad al sur iraquí, reiteró que Londres apoyará al gobierno del primer ministro de Irak, el chiita Nuri al Maliki.
El jefe del gobierno británico destacó que el retiro de las propias tropas de Irak dependerá de la "capacidad de las fuerzas iraquíes de mantener la seguridad local".
En una conferencia de prensa conjunta con Al Maliki, ofrecida en Bagdad, el premier británico afirmó que los estados vecinos de Irak "deben contribuir de forma efectiva con los esfuerzos para restablecer la seguridad iraquí".
Blair y Maliki centraron sus conversaciones en el apoyo al plan de seguridad aplicado en la provincia de Basora (500 kilómetros al sur de Bagdad), donde están desplegadas las tropas británicas.
Durante este domingo Blair se reunió también con el presidente de Irak, Jalal Talabani, y con otras figuras políticas locales.
El jefe del gobierno británico declaró que es "vital seguir luchando por la tolerancia y la moderación" en Irak.
"En todo el mundo se está llevando a cabo esta batalla y si no luchamos por la gente, la tolerancia y la moderación, cualquiera sea la religión de los pobladores, entonces el sectarismo y el odio triunfarán", dijo Blair.
Para el premier británico se trata de "un conflicto y una batalla reales", y subrayó que el enemigo "es ahora distinto".
"No estamos luchando contra un Estado, sino contra una ideología, un grupo de extremistas que comparten las mismas perspectivas", agregó.
Por su parte, Maliki dijo que es una "responsabilidad regional e internacional" proteger a Irak de aquellos "que no quieren una democracia en este país".
Según informó hoy el portavoz oficial de Blair en la residencia de Downing Street, en Londres, el viaje del primer ministro tiene como objetivo "dar apoyo al gobierno de Al Maliki y al proceso de reconciliación nacional".
Blair, de gira por Oriente Próximo para impulsar las negociaciones por la paz entre Israel y los palestinos, fue trasladado a la fortificada Zona Verde desde el aeropuerto de Bagdad en un helicóptero militar.
Más tarde, viajó a Basora, donde pasó revista a las tropas británicas y dialogó con militares de alto rango.
Este es el sexto viaje de Blair a Irak desde la invasión anglo-estadounidense en marzo de 2003, y el tercero navideño desde ese año.
Desde entonces, más de 120 británicos han muerto en territorio iraquí.
El primer ministro voló a la capital iraquí en un aparato de las Fuerzas Aéreas Reales desde El Cairo, el mismo día que un grupo armado realizó un secuestro masivo de 30 empleados y visitantes en la sede de la Media Luna, en Bagdad.
Por su parte, el viceprimer ministro de Siria, Abdullah Dardary, criticó a Blair por no incluir a ese país en su gira por Oriente Medio, y advirtió que Damasco tiene que formar parte de la solución al problema en Irak y la región.
La violencia sectaria en Irak se ha cobrado la vida de unas 100 vidas diarias en ese país, y el mes pasado, el reporte del Grupo de Estudio Iraquí (ISG), grupo encabezado por el ex secretario de Estado norteamericano James Baker, calificó la situación en Irak como "grave y en rápido deterioro".
Tras su paso por Turquía, Egipto e Irak, Blair tiene previsto trasladarse a Israel y a los territorios palestinos para relanzar el proceso de paz, que según el premier británico "es crucial" para la estabilidad en Oriente Medio.
Su gira culminará esta semana en los Emiratos µrabes Unidos (EAU), donde al parecer pasará Navidad junto a su esposa Cherie y varios de sus hijos.
ANSA