WASHINGTON | AP, EFE Y AFP
El papa Benedicto XVI llegó ayer a Estados Unidos, donde fue recibido por su presidente, a pocas horas de admitir sentirse "profundamente avergonzado`` por los abusos sexuales cometidos por sacerdotes católicos en ese país.
El Papa y el presidente se retiraron en una caravana de automóviles a los pocos minutos.
vergüenza. Mientras volaba hacia Estados Unidos, Benedicto XVI se refirió al asunto más doloroso para la Iglesia Católica en ese país: el abuso sexual cometido por el clero. La Iglesia de Estados Unidos ha pagado 2.000 millones de dólares en procesos legales relacionados con abusos desde 1950, y la mayoría de esos pagos han sido en los últimos seis años.
Y lo hizo sin medias tintas ni eufemismos. Benedicto XVI dijo sentirse "profundamente avergonzado`` por el escándalo de abusos sexuales y se comprometió a trabajar para garantizar que no haya más sacerdotes pederastas.
"Constituye un gran sufrimiento para la Iglesia en Estados Unidos, para la Iglesia en general y para mí personalmente que esto haya podido ocurrir``, dijo Benedicto XVI. "Me resulta difícil comprender cómo fue posible que sacerdotes traicionaran de tal manera su misión... ante estos niños. Estoy profundamente avergonzado y haremos todo lo posible para que esto no vuelva a suceder``, sentenció.
El pontífice prometió que los pederastas no serán ordenados sacerdotes en la Iglesia católica. "Decididamente excluiremos a los pederastas del ministerio sagrado``, dijo Benedicto XVI en inglés. "Es más importante tener buenos sacerdotes que muchos sacerdotes. Haremos todo lo posible por cicatrizar esta herida``. La pederastia es "absolutamente incompatible con el sacerdocio``, aseguró Benedicto XVI.
A pesar de sus declaraciones, la promesa del Papa de excluir completamente a los pedófilos del ministerio de la iglesia fracasó en su intento por apaciguar a los abogados de las víctimas. Estos argumentan que el problema no son los sacerdotes abusadores, sino los obispos y otras autoridades de la Iglesia que han permitido a los clérigos infractores continuar prestando sus servicios, incluso después de diversas acusaciones.
temas. Por otro lado, Benedicto XVI dijo que su peregrinación es un encuentro con "un gran pueblo y una gran Iglesia``, y habló sobre el modelo estadounidense de valores religiosos dentro del sistema de separación de Iglesia y Estado.
El Papa dijo que debatirá con Bush la cuestión de la inmigración, incluyendo las dificultades de las familias separadas. La colectividad hispana, uno de los principales pilares de la Iglesia Católica en EE.UU., esperan que Benedicto XVI se pronuncie contra las medidas impuestas a los inmigrantes indocumentados.
Aunque el pontífice y Bush difieren en cuestiones como la guerra de Irak, la pena capital y el embargo estadounidense a Cuba, tienen puntos en común como la oposición al aborto, al matrimonio homosexual y la investigación de las células troncales.
La visita papal, que se extenderá hasta el domingo, se hace bajo la divisa "Cristo nuestra esperanza". En el marco de la misma, Benedicto XVI pronunciará un discurso en las Naciones Unidas durante su visita a Nueva York, después de visitar Washington.
Los dos actos más multitudinarios y que exigirán mayor despliegue de seguridad son la misa de mañana en el estadio de los Washington Nationals, el equipo de béisbol de la capital, a donde se espera acudan 46.000 personas, y el servicio religioso del domingo 20 en el Yankee Stadium de Nueva York, que se prevé atraiga todavía a más fieles.
Los miles de creyentes que se han desplazado a Washington, tendrán una de las primeras oportunidades de verlo alrededor del mediodía de hoy, cuando Benedicto XVI parta de la Casa Blanca, donde se reunirá con el presidente Bush.
Octavo viaje por el mundo
En 26 años de Papado, Juan Pablo II visitó 129 países. Su sucesor, Benedicto XVI, quien el sábado cumplirá tres años al frente de la Iglesia Católica, inició ayer su octavo viaje fuera de Roma.
Hasta ahora, el Papa estuvo dos veces en Alemania, su país natal, así como en Polonia, España, Turquía y Brasil. Entre el 7 y el 9 de 2007 realizó su última visita al extranjero, a Austria.
El Papa fue invitado a viajar a México en enero de 2009 y nuevamente a Alemania en abril de ese año, pero el Vaticano aún no confirmó si acepta esas invitaciones.
La última vez que un Papa había estado en EE.UU. fue en 1999. Se trató de Juan Pablo II. Aún así, para recordar la última vez que un Sumo Pontífice estuvo en la Casa Blanca hay que remontarse hasta 1979, cuando el propio Papa polaco fue recibido por el entonces presidente Jimmy Carter.
Es la primera vez que un Papa viaja a EE.UU. luego de los ataques del 11 de septiembre de 2001, lo que reforzó los dispositivos de seguridad.
Bienvenida. En un gesto que no había tenido con ningún jefe de Estado, Bush fue a recibir al Papa al propio aeropuerto.