Santiago | Miles de personas marcharon pacíficamente ayer en Santiago durante un paro nacional convocado por la principal central sindical del país para demandar al gobierno reformas laborales y políticas, pero al concluir la multitudinaria manifestación se registraron disturbios y saqueos por parte de vándalos ajenos a la protesta.
Al concluir la marcha en la capital, a ocho cuadras del palacio de gobierno, y cuando los miles de manifestantes se retiraban, grupos de encapuchados comenzaron a destruir señales del tránsito, a encender fogatas y a lanzar piedras.
Policía antimotines intervino con carros lanzagua y gases lacrimógenos para dispersar a los pertubadores, que también fueron repelidos por los manifestantes.
Los disturbios se extendieron a otros puntos de la ciudad y hasta el centro capitalino, donde los alborotadores saquearon locales comerciales y una sucursal bancaria y destruyeron los vitrales de una iglesia.
La marcha convocada por la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, se realizó en el marco del segundo día del paro nacional al que llamó la organización.
Para el gobierno el paro tuvo escasa respuesta. La ministra del Trabajo, Evelyn Matthei, dijo que solamente se adhirió el 9% de los funcionarios públicos. Por otro lado, las autoridades dijeron que 50.000 personas marcharon en Santiago.
El presidente de la asociación que agrupa a los empleados fiscales, Raúl de la Puente, aseveró que el 80% de los funcionarios se solidarizó con la protesta, pese, según dijo, a que hubo presiones del gobierno, con su anuncio de aplicar sanciones económicas. AP