MADRID | EFE y AFP
Tras dos semanas de intensa campaña, los líderes de los principales partidos políticos españoles cerraron ayer en Madrid los mitines para los comicios regionales y locales del domingo que supondrán un test para las generales de 2004.
Tanto el presidente del Gobierno español y líder del Partido Popular (PP), José María Aznar, como el secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), José Luis Rodríguez Zapatero, han elegido Madrid para dar por terminada la campaña electoral que iniciaron hace quince días.
Aunque las elecciones que se celebran mañana son municipales y regionales, ambos líderes, al igual que el de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, han desarrollado todas sus intervenciones como si se tratara de unos comicios generales.
Más de 34 millones de españoles con derecho a voto decidirán dentro de dos días la renovación de los parlamentos de 13 de las 17 comunidades autónomas, las alcaldías de 8.108 municipios y otras instituciones locales del País Vasco, y de los gobiernos de Ceuta y Melilla, ciudades autónomas en el norte de Africa.
Asuntos como el aumento de la inmigración hacia España, así como de la inseguridad ciudadana y los problemas relacionados con la carestía de los precios de la vivienda han centrado los debates.
ATRIBUTOS. Aznar ha realizado su última campaña maratoniana con papel de máximo protagonista participando en una treintena de mitines por toda España, y recorrido más de 20.000 km detrás de una apuesta personal con la que superar las críticas por las consecuencias del vertido del "Prestige" y de la guerra de Irak.
Al cerrar los actos ayer de noche, pidió durante un mitin de la campana electoral un metro a los asistentes para comprobar la talla de sus atributos.
El episodio comenzó cuando dijo desde el estrado que sus rivales, socialistas e Izquierda Unida, "están en pelota viva desde el punto de vista de ideas".
Tras esta referencia, la candidata del PP para la alcaldía de la localidad de Villamanrique de la Condesa, Paquita Solís, le gritó desde el público: "Con lo chiquitito que eres, vaya par de cojones que tienes".
Aznar pidió silencio a los asistentes para que lo repitiera Solís, y entonces respondió: "Si alguien tiene un metro por ahí para que me mida a ver como ando...", ante las risas de los presentes.
El ex presidente socialista Felipe González replicó a Aznar durante un acto: "¿Para qué pide un metro si con dos cuartas se mide la altura a la que ha dejado la presidencia del gobierno de España?".
En ese contexto, agregó: "Ese personaje que ocupa la Presidencia del Gobierno imita a (George W.) Bush hasta en los chistes preparados. Prepara a una criatura con un megáfono para que le grite sobre sus atributos en una exhibición lamentable del machismo trasnochado".
Aprobaron reforma a la Ley de Extranjería
MADRID - El Gobierno español aprobó una nueva reforma de Ley de Extranjería, que potencia los procedimientos de control y expulsión de inmigrantes ilegales y confiere al visado la consideración de permiso de trabajo y de residencia.
El presidente del Gobierno español, José María Aznar, anunció el 19 de mayo la aprobación de esa reforma, una iniciativa descalificada desde la oposición por considerarla "electoralista", ya que se presentó en plena campaña para los comicios locales y regionales.
El Gobierno de Aznar defiende que la reforma pretende mejorar la situación de los inmigrantes legales, mediante la concesión del permiso de trabajo y residencia al mismo tiempo que el visado, mientras se penaliza y endurece la legislación contra los indocumentados.
Desde 1996 cuando el PP alcanzó el poder, la inmigración a España ha aumentado el 291 por ciento.
El mayor número de inmigrantes indocumentados que intentan establecerse en la Unión Europea (UE) a través de España proceden del Africa subsahariana, así como de Latinoamérica. EFE