GINEBRA | AFP
El grupo de los Seis e Irán reanudaron después de 14 meses el diálogo sobre el tema nuclear, y los primeros comentarios de los funcionarios que participaron en las reuniones de ayer fueron alentadores.
El ambiente del encuentro en Ginebra es tenso porque Teherán anunció que controla todo el ciclo de producción de combustible nuclear. Pero aún así, una fuente occidental cercana al caso comentó que las conversaciones fueron "constructivas" y que se desarrollaron en un "buen ambiente". "Se trataron muchos temas, sobre todo el dossier nuclear", agregó esta persona, que precisó que "si las negociaciones duraron tanto tiempo, es porque había cosas que decir", en referencia a las más de nueve horas de encuentro.
En las discusiones está, por un lado, Irán, y por el otro, el Grupo de los Seis -Estados Unidos, Rusia, China, Francia, el Reino Unido y Alemania-, con la Unión Europea como mediadora.
Desde el lado iraní, un funcionario declaró que "si llegamos a un acuerdo sobre ese marco, podemos tener varias sesiones de negociaciones", y agregó que "el derecho de Irán en materia nuclear no será tratado".
Los negociadores dedicaron la mañana a "recordar sus respectivas posiciones" y después del almuerzo las delegaciones establecieron contactos bilaterales, antes de llevar a cabo durante la tarde una nueva sesión plenaria.
El buen ambiente en que declararon que se desarrollaron las conversaciones sorprende, en parte, porque en los últimos días los dirigentes iraníes repitieron que rechazaban discutir sobre los "derechos legítimos" de Irán en materia nuclear, una manera de rechazar de antemano toda eventual demanda de suspensión de las actividades de enriquecimiento de uranio.
"Los otros países no pueden inmiscuirse en los asuntos nucleares iraníes", reiteró ayer el adjunto del negociador iraní, Ali Bagheri, según el portal de la televisión de ese país.
El enriquecimiento de uranio es el eje de un diferendo de hace años entre Irán y las potencias occidentales, que sospechan que Teherán trata de dotarse del arma nuclear amparado en la excusa de un programa civil.
EL ANUNCIÓ QUE ALERTÓ A LOS OCCIDENTALES
El domingo Teherán anunció que produjo su primer lote de uranio concentrado (llamado "yellowcake"), que sirve para la producción de uranio enriquecido. El anuncio aumentó la inquietud de los occidentales, que temen que esté preparando armas nucleares, a pesar de que Irán lo niega.
Desde hace un año, Irán no deja de aumentar su reserva de uranio enriquecido al 3,5%, que pasó de 1.580 kilos en 2009 a 3.183 kilos en la actualidad.