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Un avión F-18 quedó registrado a medida que aumenta su velocidad hasta traspasar el umbral de la velocidad del sonido y se envuelve de una especie de nube blanca.

Superar la velocidad de la luz es aún imposible para los humanos tanto en vehículos tripulados como no tripulados. Pero la velocidad del sonido sí se ha quebrado muchas veces, incluso sus mayores récords tienen ya años sin ser superados.
De hecho, algunos de estos récords son históricos, basta recordar el Apolo 10. Una misión lanzada en mayo de 1969, considerada como el ensayo final previo al descenso a la Luna, pero que aún conserva uno de los récords relacionados con la velocidad del sonido.
La velocidad del sonido corresponde a un mach, equivalente a 1.234,8 km por hora. Y al romperla, en un aparato se genera un cono en su entorno, fácilmente reconocible con la vista y que recuerda las películas de ciencia ficción.
Así se puede apreciar en un video publicado en Twitter por la cuenta @geotechtips el pasado 1.° de octubre, en el que muestra el paso de un avión F-18 que, a medida que aumenta su velocidad hasta traspasar el umbral de la velocidad del sonido, se envuelve de una especie de nube blanca, que le da ese halo cinematográfico.
Un avión F-18 rompiendo la barrera del sonido. pic.twitter.com/xoXjiDfAke
— GeotechTips (@GeotechTips) October 1, 2022
Sin embargo, los récords en torno a la velocidad del sonido lo tienen: la sonda espacial Parker Solar Probe, no tripulada, que llegó a 393.044 km por hora, unos 318 mach. Es decir, superó la velocidad del sonido 318 veces.
Por su parte, el vehículo tripulado, construido por humanos, que ha alcanzado mayor velocidad fue el Apolo 10, que llegó a los 39.937 km por hora, el 26 de mayo de 1969, cuando regresaba de orbitar la luna.