Una persona falleció y 35 personas resultaron heridas al ser arrastradas este lunes por una ola de entre 5 y 6 metros que por sorpresa impactó en una playa de la localidad bonaerense de Santa Clara del Mar, sobre aguas del Atlántico.
El evento se registró en horas de la tarde, en momentos en que la playa estaba colmada de turistas, cuando una fuerte ola, según los testigos, tomó por sorpresa a las personas y las arrastró con violencia.
Fuentes del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires confirmaron a EFE que una persona falleció tras ser impactada por la ola en la playa de Santa Clara del Mar, localidad turística ubicada a 386 kilómetros al sur de la capital argentina.
Se trata de un bañista que estaba en cercanías de un grupo de pescadores en un sector de la laguna de Mar Chiquita cuando ingresó esa potente corriente que encontró en la costa a decenas de miles de personas. El hombre fue identificada como Yair Manno, un marplatense de 29 años que se desempeñaba como jinete de caballos endurance.
En principio la víctima, que estaba con su pareja a pocos metros, habría caído por la fuerza de esas olas cuando caminaba con el agua no más allá de las rodillas. “No sabía nadar”, acotaron quienes lo conocían. Fue arrastrado por la correntada y no logró ser asistido a tiempo, ya que la mayoría de la gente, en medio del caos, intentó la retirada y buscar a los suyos, en procura de asegurarse lo más lejos posible del mar. El fallecimiento también fue confirmado por Fabián García, director de Defensa Civil bonaerense.
Andrea Lescano, directora de Seguridad en Playas de Mar Chiquita, también confirmó este fenómeno que sorprendió a toda la costa del distrito, desde Santa Clara hasta la Laguna de Mar Chiquita, escenario de la tragedia. En ese orden, también aclaró, se fue dando el avance de la ola sobre tierra.
“Había seis pescadores y un bañista que estaba con el agua en las rodillas, se generó una ola y los arrastró contra el sector de la reserva, del otro lado de la laguna”, explicaron sobre una situación que implicó la primera asistencia de pescadores que estaban en la zona y luego un bote de excursiones de pesca que fue a rescatar a la víctima, con guardavidas y un desfibrilador. La víctima fue trasladada al centro de salud, pero ya sin signos vitales.
La muerte se registró en la denominada “boca” de la Laguna de Mar Chiquita, allí donde las corrientes ingresan al territorio de este balneario, dando forma a uno de los únicos espejos de agua salada. Es también uno de los puntos pesqueros más buscados por los amantes de esta actividad deportiva. “Se lo llevó a una zona más profunda y el muchacho no sabía nadar”, describió uno de los guardavidas y dijo que la misma fuerza del mar lo arrastró hacia el sector más alejado del puesto de seguridad.
En Santa Clara del Mar se dio una complicación con otro bañista que, en coincidencia con esta gran ola, sufrió un paro cardíaco. Pudo ser asistido sobre la playa por los guardavidas, trasladado en ambulancia e internado en Mar del Plata. En principio, fuera de peligro. Las playas fueron evacuadas en forma preventiva.
En la vecina ciudad de Mar del Plata (400 kilómetros al sur de Buenos Aires) también se registraron olas inusualmente grandes. De acuerdo al relato de testigos, minutos antes del embate de las olas gigantes, el mar se retiró de modo inusual.
¿Qué es un meteotsunami?
Fabián García, director de Defensa Civil de la Provincia de Buenos Aires, confirmó el incidente, y señaló que fue una “ola con aumento repentino de la altura”. Este evento, de naturaleza climática, es lo que se conoce también como meteotsunami, un término que describe una súbita y significativa variación en el nivel del mar generada por cambios en la presión atmosférica o fuertes vientos.
Walter Dragani, oceanógrafo consultado por LN+, explicó que si bien este tipo de fenómenos “son frecuentes, pero pequeños, de 30 centímetros”, lo ocurrido en la Costa Atlántica fue de una magnitud excepcional. El experto advirtió que un evento de estas características “puede volver a ocurrir”, y destacó la necesidad de comprender estos fenómenos meteorológicos que pueden generar variaciones drásticas en el nivel del mar sin aviso previo significativo, diferenciándose de los tsunamis de origen sísmico por su causa y escala habitual.
Asimismo, afirmó que a este fenómeno hay que estudiarlo para conocer verdaderamente qué ocurrió, por lo que todavía no se atrevió a calificarlo como meteotsunami.
Con información de Agencia EFE y La Nación/GDA