LA NACIÓN/GDA
Comenzó la cuenta regresiva para las elecciones primarias en Argentina y los presidenciables de Juntos por el Cambio redoblan esfuerzos para posicionarse y sumar adhesiones. Tras el cierre de listas electorales, Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich recorrieron ayer distritos estratégicos para fortalecer sus proyectos nacionales de cara a la disputa del próximo 13 de agosto.
Después de acompañar a Jorge Macri, postulante a jefe de gobierno porteño de Pro, la exministra de Seguridad volvió a desembarcar en el conurbano bonaerense para apuntalar a Néstor Grindetti, su pupilo para la interna con Diego Santilli, candidato a la gobernación de Buenos Aires impulsado por Larreta.
Bullrich y Grindetti se trasladaron hasta dos municipios dominados por el PJ: Malvinas Argentinas y Pilar. Allí charlaron con los vecinos sobre la situación económica y la inseguridad. “Como primera medida vamos a bajar la inflación, que es el problema más serio que tienen hoy los ciudadanos. El dinero se va como agua, se derrite, se deshace, cada día que uno va a comprar sabe que el valor del dinero es menor”, remarcó Bullrich.
La aspirante de “La Fuerza del Cambio” dijo que, en caso de llegar a la presidencia, respetará “la independencia del Banco Central” y frenará la emisión monetaria.
Por su parte, Larreta viajó a Entre Ríos para ratificar su respaldo a Rogelio Frigerio, precandidato a gobernador de Juntos por el Cambio. Durante su paso por la provincia, el jefe porteño y postulante de “El cambio de nuestras vidas” evitó polemizar con Bullrich.
“Yo reafirmo mi convicción de no criticar ni cuestionar agresiones personales. Yo no respondo, porque yo creo en la unidad”, puntualizó Larreta. En ese marco, el referente de Pro ratificó que desea construir “una mayoría” amplia para impulsar reformas. “Para ganarle al kirchnerismo, para cambiarle la vida a los argentinos, para mejorar la salud, que es uno de los temas donde hicimos foco hoy acá, tenemos que estar juntos”, afirmó.
Cábala de campaña
Del otro lado de la vereda, una semana de haber sido entronizado como candidato, Sergio Massa se sacó el traje de ministro de Economía y dio inicio a la actividad proselitista pura para pelear por la presidencia.
El líder del Frente Renovador le comunicó a su equipo que de lunes a viernes se dedicará a la gestión en el Palacio de Hacienda -donde cada anuncio será oficializado en clave electoral- y que los fines de semana hará recorridas en una campaña “de proximidad”.
Massa se enfocará los sábados y domingos en recorridas por el conurbano y el interior del país para estar “en contacto directo “con los más invisibilizados”, dijeron en su equipo.
El puntapié inicial lo dio ayer en el distrito de San Martín, en un encuentro mano a mano con madres y padres de familia. La elección del municipio para largar la campaña es una cábala. “Es el lugar donde estudió en el colegio agustiniano. Donde su padre tenia un corralón de materiales, donde él arrancó a hacer política”, apuntaron en el Frente Renovador.