BUENOS AIRES | EFE
El gobierno argentino y el Fondo Monetario Internacional anunciaron ayer que negociarán un nuevo acuerdo crediticio que tendrá un plazo de tres años.
El director del FMI, Horst Köhler, dijo en rueda de prensa que no se renovará el actual acuerdo transitorio, que caduca el próximo 31 de agosto, ni se logrará uno a muy largo plazo, sino que se buscará acordar "un programa claro para ambas partes" y "a mediano plazo, a tres años".
Koehler finalizó ayer una visita de dos días a Argentina a la que calificó como "muy satisfactoria" para conocer con más detalles el plan económico del Gobierno de Néstor Kirchner y sentar las bases de la nueva negociación que comenzará en las próximas semanas.
Tras reunirse con funcionarios gubernamentales, empresarios, parlamentarios, gobernadores de provincia y representantes del sector social, el titular del FMI aseguró que logró "una mejor comprensión de la situación actual de Argentina" y reconoció que el organismo "subestimó la recuperación del país".
"Estamos felices de que la economía argentina se haya recuperado con más velocidad y mejor de lo que habíamos previsto. Debimos escuchar mejor a los argentinos, pero prometo diseñar un programa claro para ambas partes, que le sirva a Argentina", sostuvo Köhler.
El funcionario advirtió, sin embargo, de que la "moderación en la recuperación" que se dio en los meses recientes debe entenderse como un "recordatorio de que debemos encontrar las manera de poder fortalecer este crecimiento y consolidarlo a mediano y largo plazo".
CHIVO EXPIATORIO. Dijo que el FMI, aunque "está acostumbrado a ser un chivo expiatorio", no hace un mea culpa por la recesión y la grave crisis financiera que azotó a Argentina.
"Es claro que el FMI tiene razones concretas para examinar su política con respecto a Argentina, pero pienso que los problemas medulares de Argentina residen en el país", opinó.
Con todo, el director gerente del Fondo elogió varias veces a Kirchner, que asumió la presidencia argentina hace un mes, y dijo que se lleva una "muy buena impresión" de él porque tiene "una visión que, si se aplica, llevará al país a un crecimiento más vigoroso".
Con respecto al futuro acuerdo, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, señaló que durante la visita de Köhler se definieron los temas centrales que formarán parte de la negociación que, según reveló, se iniciará "en las próximas semanas", mientras paralelamente una misión técnica emprende la tercera y última revisión del pacto transitorio vigente.
Köhler precisó que Kirchner estuvo de acuerdo en buscar un acuerdo a medio plazo porque, enfatizó, "existe la necesidad en Argentina de profundizar y ampliar las reformas estructurales y esto es algo que no se puede hacer en 6 meses".
Entre los puntos que el FMI tiene interés de llevar adelante se halla la búsqueda de "una estrategia de reconstrucción de la confianza, amparada en la transparencia, la coherencia y la previsibilidad jurídica".
El Fondo Monetario Internacional también impulsa la creación de un marco fiscal a mediano plazo, un mecanismo para mejorar la intermediación entre los depositantes y los inversores y reformas legales e institucionales para que Argentina se gane la reputación necesaria que pueda atraer de nuevo a inversores extranjeros.
Con respecto a la reestructuración de la deuda con acreedores privados, Köhler dijo que el FMI no interferirá en el proceso pero aconsejó a Argentina "mantener contactos, discutir y negociar con los acreedores".