La asamblea anual de Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) acordó por consenso un texto según el cual “toma nota” de la retirada de Argentina del organismo, aunque abre la puerta a mantener la cooperación sanitaria con este país.
Los países de la OMS tenían que examinar el deseo del gobierno de Javier Milei de seguir el paso del estadounidense Donald Trump y retirarse de esta agencia a cargo de la salud a escala global. De las propuestas presentadas, la asamblea aprobó por consenso una resolución de compromiso impulsada por Noruega y Paraguay.
El órgano de decisión de la organización “tomó nota” de la comunicación recibida por el secretario general de la ONU, António Guterres, el 17 de marzo de 2025, que informaba de la retirada de Argentina de la OMS “con efecto un año después de la recepción de esta carta”.
“Aunque la Organización Mundial de la Salud acoge siempre la plena cooperación con la República Argentina en el trabajo de la Organización, no considera conveniente, en este momento, emprender nuevas acciones”, agrega la breve resolución.
El texto usa las mismas palabras que uno adoptado a mediados del siglo pasado, cuando siete Estados miembros (entre ellos la Unión Soviética, Checoslovaquia y Bulgaria) notificaron a la OMS que ya no se consideraban miembros de la agencia. Entonces, cuando estos países se reintegraron, la asamblea general de la organización decidió que desembolsarían un “pago simbólico” por el periodo durante el que su membresía estuvo inactiva.
De su parte, Bolivia y Chile, países vecinos de Argentina y con gobiernos ideológicamente afines, declararon reconocer y respetar la decisión soberana de Buenos Aires.
Argentina era un contribuidor menor del presupuesto de la OMS, con 4,1 millones de dólares anuales en 2024 y 2025.
La directora de órganos de gobierno de la OMS, Sigrid Kranawetter, destacó que la organización “ha estado allí para apoyar” y ha trabajado “en estrecha colaboración con Argentina” durante el reciente brote de hantavirus.
Por otra parte, la asamblea mundial de la OMS, celebrada en paralelo a dos crisis por sendos brotes de hantavirus y ébola, se clausuró ayer sábado con el llamamiento de su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, a mantener la cooperación sanitaria global.
En la clausura Tedros recordó que en su intervención que “los virus no entienden de fronteras, banderas ni pasaportes”.
Con información de EFE y AFP