BUENOS AIRES | En línea con la idea de profundizar el "modelo progresista", el gobierno argentino de Cristina Fernández dio luz verde a un proyecto de ley en el Congreso que otorgará el derecho al cambio de sexo en el país con una intervención quirúrgica, y también a tramitar el DNI (Documento Nacional de Identidad) con una nueva "identidad de género", ya sea con o sin previo tratamiento médico. Incluso, podría obligar a las empresas de medicina prepaga y a las obras sociales a cubrir la "reasignación sexual".
Fuentes legislativas dijeron que se dejaría a consideración del Poder Ejecutivo la posibilidad de reglamentar la inclusión del tratamiento clínico dentro del Plan Médico Obligatorio (PMO).
El permiso para la "rectificación de género" no necesitará una autorización judicial, sino apenas una declaración jurada, en la que la persona exprese ser de un sexo diferente del biológico, con o sin operación quirúrgica previa en su físico. Así podrá cambiar su DNI.
En las próximas semanas, con el impulso de la Casa Rosada, Diputados buscará consenso para emitir un único dictamen sobre esa polémica iniciativa, denominada de "identidad de género". El interventor en el Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi), Pedro Mouratian, la apoyó el 18 del mes pasado en una reunión conjunta de las comisiones de Legislación General y de Justicia.
Altas fuentes oficiales señalaron que el proyecto supone un paso más en la "batalla cultural" del kirchnerismo hacia un "progresismo moderno". Complementaría así la ley de matrimonio igualitario. En la actualidad, las operaciones de cambio de sexo están legalmente prohibidas en la Argentina y la legislación impone penas muy severas.
En los proyectos consta que se basa en leyes similares para el cambio de identidad y de sexo que rigen en Noruega, Italia, Alemania, Suecia, Austria, Dinamarca, Sudáfrica, Holanda y algunos estados de EE.UU. La Nación/GDA
Gobierno: Es parte de la "batalla cultural" del kirchnerismo hacia un "progresismo moderno".
En otros países
Brasil: Se desarrollan intervenciones gratuitas. El paciente debe ser mayor de 21 años, haber pasado previamente por estudios psicológicos durante al menos dos años, tener diagnóstico médico de transexualismo y estar en condiciones físicas como para operarse.
EE.UU.: Las leyes varían según el estado. En Illinois y en Arizona se permite la rectificación luego de que el sujeto se somete a una intervención quirúrgica. En Louisiana y California, supone un trámite judicial.
España: Se opera en todo el país. En 1989 se estableció el derecho a someterse a cirugía a todo adulto, previa autorización judicial y supervisión médica. Desde 2006 se realizan en los hospitales públicos.
Francia: Operaciones están a cargo del Estado. No se permitía la rectificación del sexo, pero este criterio cambió tras un fallo del Tribunal Europeo.
G. Bretaña: Se realiza en clínicas especializadas. Se necesita demostrar el padecimiento de disforia de género.