BUENOS AIRES | AGENCIAS
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Ayer asumió el sexto ministro de Economía desde que el kirchnerismo llegó al gobierno, pero aún con la amenaza de la recesión los analistas no esperan cambios en la gestión y la oposición denuncia que las decisiones las toma Kirchner.
"Gatopardismo". Así definió la opositora Margarita Stolbizer, los cambios en el gabinete kirchnerista. Ella sostiene que la sustitución del ministro de Economía no es importante, ya que "las decisiones" las toma el ex presidente Néstor Kirchner. "El gato pardo", la novela de Giuseppe Tomasi que citó la diputada del Acuerdo Cívico y Social, narra la astucia de los conservadores de Italia para amoldarse al proceso revolucionario de unificación bajo la premisa: "es necesario que todo cambie, para que todo siga como está".
La presidenta Cristina Fernández decidió remover de sus cargos al jefe de Gabinete, Sergio Massa, y al ministro de Economía, Carlos Fernández. En tanto, ascendió al secretario de Seguridad y Justicia, Aníbal Fernández, que pasó a ocupar el lugar de Massa. El nuevo ministro es el ahora ex gerente general de Aerolíneas Argentinas, Julio Alak. Mientras que la cartera de Economía pasó a manos del titular de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses), Amado Boudou. Los funcionarios tomaron posesión de sus cargos ayer. De esta manera el kirchnerismo respondió al duro revés electoral de las legislativas del 28 de junio.
Especialistas sostuvieron que el arribo de Boudou al Ministerio de Economía no impulsará cambios en la gestión, por lo que el estado de "estanflación -recesión e inflación- se profundizará". Argentina atraviesa el desfiladero de la recesión por la crisis, tras seis años de crecer a tasas del 9% anual.
Boudou, que manejó la fabulosa transferencia al Estado de US$ 25.000 millones de los eliminados fondos privados de jubilación, forma parte, desde hace tiempo, "de la mesa chica" que decide las políticas económicas del kirchnerismo, afirmó el Licenciado en Economía y profesor de la Universidad de Buenos Aires, Nicolás Salvatore. "No hubo ningún cambio de fondo. El ministro de Economía sigue siendo Néstor Kirchner", señaló. Sostuvo que mientras continúe en su cargo el ministro de Comercio, Guillermo Moreno -el cuestionado funcionario "k", acusado de manipular los números del Indec-, solo se "maquilla" una solución.
Según Moreno, el PIB acumuló un crecimiento de 2% en el primer trimestre de 2009. Pero la oposición llama a "sincerar" las estadísticas y los especialistas advierten que el PIB caerá al menos un 6% antes de fin de año, y calculan la inflación en un 15%. Expertos también sostienen que el gobierno de Fernández disparó los gastos públicos a US$ 135.000 millones (lo que equivale a un 40% del PIB).
Los problemas se profundizan mientras el país recibe el azote de la gripe A. El PIB podría caer entre un 0,3 y un 0,9% por la crisis sanitaria. Destacados economistas, citados por el diario argentino Clarín, sostienen que Argentina perderá por la gripe porcina 3.660 millones de pesos (unos 1.000 millones de dólares). Algunos creen que esta cifra podría llegar a 30.000 millones de pesos.
El ex viceministro del gobierno de Fernando de la Rúa, Miguel Bein, señaló: "Si la Argentina recupera el crédito internacional, va hacia la normalización financiera y frena la salida de capitales, la economía se perfila con crecimiento nulo o de 0% (...) pero en caso que el país no recurra al FMI o a la Reserva Federal de EE.UU. la recesión ya pintaba del 1,5% y esta situación podría agravarla". El ex presidente Néstor Kirchner, igual que la actual mandataria, proponen un modelo proindustrialista, de negocios salariales libres y anti-FMI.
Standard & Poor`s, una de las principales consultoras de análisis financieros, advirtió ayer en un informe que la segunda economía más grande de América del Sur "continúa su proceso de deterioro", pero sostuvo que "el resultado de la elección le da al gobierno la oportunidad de revisar sus posiciones", en lo que refiere a políticas económicas. El informe también señala que el crecimiento económico de Brasil, China y la India ayuda a amortiguar la recesión, por impulsar la demanda y los precios de las exportaciones, aunque advierte que es necesario que se tomen medidas.
Medidas tras la derrota
29 de junio La mañana siguiente a la derrota frente al peronista disidente Francisco de Narváez, el ex mandatario Néstor Kirchner renunció a la presidencia del Partido Justicialista. El mismo día presentó su renuncia la ministra de Salud, Graciela Ocaña.
1° de julio El ministro de Transporte, Ricardo Jaime, uno de los secretarios más cercanos al matrimonio presidencial, dejó su cargo tras la derrota. La justicia lo investiga por una serie de irregularidades en su gestión.
8 de julio El gobierno de Cristina Fernández, en contradicción con los dichos de la Presidenta la semana pasada, hizo drásticos cambios. Sustituyó al jefe de Gabinete, al secretario de Justicia y Seguridad -que pasó al cargo de Sergio Massa-, al ministro de Economía y al de Cultura.
Viejos rostros en nuevos cargos
Aníbal Fernández
jefe de gabinete
Fue ministro del Interior durante el gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007). Cuando asumió Cristina Fernández, pasó a ser el secretario de Seguridad y Justicia. Es uno de los más mediáticos defensores "K".
Amado Boudou
ministro de economía
Fue uno de los principales asesores del kirchnerismo. Llega al puesto de ministro luego de su alta exposición como jefe del Anses, principal motor de la inversión pública tras la eliminación de las AFJP en 2008.
Julio Alak
ministro de justicia y seguridad
Es un reconocido dirigente del Partido Justicialista -al que Néstor Kirchner renunció como presidente la semana pasada- y llega al cargo tras conducir la recientemente reestatizada Aerolíneas Argentinas.