BUENOS AIRES | LA NACIÓN / GDA
La sospecha de que el asesinato de un hombre de 41 años fue cometido el martes por un adolescente con antecedentes por robo reavivó la polémica sobre la baja de la edad de imputabilidad en Argentina y mostró diferencias entre el gobierno Nacional y el de Buenos Aires.
Por una parte, el ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, advirtió que existe "un vacío legal" para contener esta problemática. Del otro lado el ministro del Interior Florencio Randazzo rechazó la propuesta de bajar la edad al señalar que "los jueces tienen hoy todas las herramientas, como para que quienes sean peligrosos, estén entre rejas".
El ministro indicó "que -un joven- no sea imputable, no implica que pueda estar en la calle, caminando como si no hubiera pasado nada", y añadió que "los jueces tienen las herramientas como para que aquellos pibes que no sean imputables pero peligrosos estén detenidos como corresponde".
Desde la ciudad de Buenos Aires, Casal había pedido que se avance con la sanción de una normativa que regule la responsabilidad legal de los menores de edad. "Hace 2 años y medio el gobernador pidió el debate de esta ley y lo masacraron pensando que tenía una directriz de derecha o de mano dura. Lo que reclamaba era el debate sobre el tema", dijo a Radio 10.
El jefe de gobierno de Buenos Aires Mauricio Macri también se metió de lleno en el debate. "Hay que crear un régimen penal juvenil con imputabilidades a menores edades, porque no es lo mismo un chico de 15 o 16 años de hoy que uno de hace 20 años", afirmó, diciendo que "no es tan revolucionario lo que digo".
Además, dijo que la reforma que analiza el Congreso "tampoco sirve de mucho", y explicó que lo que se analiza es que se castigue a los que cometan un homicidio, pero no a los que disparan a alguien que queda vivo, por ejemplo.