MADRID | DANIEL BELTRAN ROHR
Amnistía Internacional presentó ayer su informe anual sobre los derechos humanos correspondiente al año 2003 titulado "Resonaron las voces de los jamás escuchados", en el cual denuncia violaciones en numerosos países.
En la presentación del documento en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, la organización afirmó que la violencia de los grupos armados y el número cada vez mayor de violaciones que cometen los gobiernos se han unido para producir el ataque contra los derechos humanos y el derecho internacional humanitario más sostenido de los últimos 50 años.
Amnistía condena enérgicamente a los grupos armados responsables de atrocidades como los atentados con explosivos cometidos el 11 de marzo en Madrid y el ataque con bombas contra el edifico de la ONU en Irak del 19 de agosto de 2003, en el que murió el alto comisionado para los derechos humanos, Sergio Vieira Mello.
La organización afirma que los ataques violentos contra civiles y contra instituciones establecidas para dar soluciones a los conflictos y a la inseguridad —como las Naciones Unidas y la Cruz Roja— representan una nueva y significativa amenaza para la justicia internacional.
RUMBO. "Pero también es aterrador que haya gobiernos poderosos que debilitan, marginan o destruyen los principios del derecho internacional y las herramientas de la acción multilateral que podrían protegernos de estos ataques" afirmó Esteban Beltrán, director de Amnistía en España.
"Los gobiernos están perdiendo su rumbo moral, sacrificando los valores mundiales de los derechos humanos en una búsqueda ciega de seguridad. Esta ausencia de liderazgo es una concesión peligrosa a los grupos armados", destacó Beltrán quien añadió que "el programa mundial de seguridad que promueve el gobierno de Estados Unidos, carece de visión y de principios".
En el informe se detallan homicidios ilegítimos de civiles cometidos por tropas de la coalición y grupos armados en Irak, al tiempo que se señala que las denuncias de tortura y malos tratos ponen de relieve la vulnerabilidad de cientos de presos encarcelados por Estados Unidos en Guantánamo sin cargos, juicios ni acceso a abogados o a la protección de los Convenios de Ginebra.
EJECUCIONES. Asimismo se denuncian ejecuciones extrajudiciales en 47 países, desapariciones de personas a manos de agentes estatales en 28 países, torturas y malos tratos a manos de las fuerzas de seguridad, la policía y otras autoridades estatales en 130 países.
"Mientras los gobiernos están obsesionados con la amenaza de las armas de destrucción masiva de Irak, han permitido que sigan sin abordarse las auténticas armas de destrucción masiva: la injusticia y la impunidad, la pobreza, la discriminación y el racismo", subrayó Beltrán.
Concluyó sosteniendo que "el mundo pide a gritos un liderazgo de principios y basado en los valores mundiales de los derechos humanos, porque al no proteger los derechos de quienes podrían ser culpables, los gobiernos ponen en peligro los derechos de los inocentes".