BERLÍN | AP Y AFP
Alemania aprobó ayer el proyecto que plantea el cierre de todas las plantas nucleares del país antes del año 2022. Apostarán a la energía natural.
Los legisladores alemanes aprobaron ayer por mayoría abrumadora los planes de cerrar las plantas nucleares del país para el año 2022, colocando a la mayor economía de Europa en camino a un ambicioso aumento en la utilización de la energía renovable.
Con 513 votos a favor y 79 en contra, la cámara baja del Parlamento alemán aprobó el plan de cierre presentado por el gobierno de la canciller federal, Angela Merkel, luego del desastre nuclear causado por el reciente terremoto y tsunami en Japón. La mayor parte de la oposición votó a favor, mientras que ocho legisladores se abstuvieron.
Así, los legisladores pusieron punto final al cierre de ocho de los reactores más viejos del país, que han estado fuera de servicio desde marzo. Los nueve reactores restantes serán cerrados en un proceso gradual que concluirá a finales del 2022, según lo acordado.
Plazo. Para el 2020, Alemania quiere redoblar la cantidad de energía generada por agua, viento, sol o gas biológico para llegar a un 35%. Hasta este año, la energía atómica generaba un poco menos de una cuarta parte de la electricidad del país. La apuesta ahora es por la energía renovable.
"Algunos en el extranjero se preguntarán: ¿podrá Alemania hacer esto? ¿Se puede hacer? Es la primera vez que un país industrializado importante se ha declarado listo para llevar a cabo esta revolución tecnológica y económica``, dijo el ministro de Ambiente Norbert Roettgen a los legisladores, anticipándose a las reacciones.
"El mensaje de hoy es este: los alemanes se están poniendo a trabajar``, agregó. "Esto será bueno para nuestro país porque todos lo apoyamos. Entonces empecemos a trabajar``.
El gobierno no ha especificado el costo del cambio hacia la energía renovable.
"Claro que costará algo, pero no será una carga excesiva para nadie``, dijo Roettgen.
El voto completó un cambio espectacular de 180 grados en la política de energía nuclear de la coalición centroderechista de Merkel. Apenas el año pasado había enmendado el plan de abandonar la energía nuclear para principios de la década de 2020 --el cual había sido diseñado por un gobierno anterior de centro-izquierda-, y extendió la vida de los 17 reactores de Alemania en un promedio de 12 años.
Sin embargo, después que la planta Fukushima Dai-ichi en Japón fue devastada por el terremoto y el tsunami, Merkel dijo que el accidente la llevó a evaluar de nuevo los riesgos de la energía atómica.
Catástrofe. Mientras tanto, Japón decretó cuatro nuevas zonas de evacuación cerca de la central nuclear accidentada de Fukushima, donde fueron detectados niveles elevados de radiactividad.
Esta decisión abrca a 113 hogares de la ciudad de Date, a unos 60 kilómetros al noroeste de la central de Fukushima.
Las autoridades detectaron niveles elevados de radiactividad, más allá del límite legal de 20 milisieverts anuales fijado por el gobierno en los distritos de Ryozenmachi, Kamioguni, Shimooguni y Tsukidatemachi. El gobierno ofrecerá una ayuda financiera a las familias.
Japón: crisis impone ahorros
Escaleras mecánicas paradas, luces apagadas, vacaciones obligadas: Japón reduce el consumo de electricidad este verano para compensar la parada de los reactores nucleares tras el tsunami y el accidente en la central nuclear de Fukushima.
Los grandes calores coinciden con los picos de consumo, por el uso masivo del aire acondicionado. Es un lujo que la tercera economía mundial apenas puede permitirse después del desastre del 11 de marzo en Tohoku.
Obligados a reducir en un 15% el consumo eléctrico a partir del 1º de julio en la región de Tokio y en el noreste o invitados a ahorrar voluntariamente en el resto del país, servicios públicos y empresas se han preparado.