Japón | El emperador japonés visitó ayer por primera vez la zona devastada por un terremoto y una ola gigantesca, y se arrodilló sobre esteras para solidarizarse con los sobrevivientes, quienes se inclinaron embargados de emoción en señal de agradecimiento.
El emperador Akihito y la emperatriz Michiko visitaron dos refugios en la ciudad de Asahi, donde hablaron con los damnificados en los centros comunitarios que se han convertido en sus hogares temporales.
Asahi, a unos 86 kilómetros al Este de Tokio cerca de las costas del Pacífico, es una de las zonas más al Sur afectadas por los desastres naturales del 11 de marzo, que mataron a por lo menos 13.400 personas -y aún hay 14.800 desaparecidos- y desencadenaron una crisis por filtraciones de radiación en una planta nuclear.
En Fukushima. La policía japonesa indicó ayer que encontró los cuerpos de 10 víctimas del tsunami alrededor de la accidentada central nuclear de Fukushima en donde los obreros continuaban bombeando toneladas de agua contaminada.
Unos 330 policías, vestidos con uniformes y máscaras protectoras, comenzaron la búsqueda en un radio de 10 km alrededor de la central atómica, por primera vez desde el sismo.
Algunos de los cuerpos se encontraban dentro de vehículos arrastrados por la ola y otros debajo de los escombros, precisó la policía.
El 3 de abril pasado, la policía había realizado búsquedas sólo en la franja situada entre los 10 y los 20 kilómetros de la zona de exclusión. AP y AFP