Kabul | La OTAN indicó ayer que se plantea transferir el mando de las operaciones militares al ejército afgano en 2013, pese a que 2014 sigue siendo el año oficial en que planea acabar con una guerra de diez años cada vez más impopular en las opiniones públicas.
El secretario general de la Alianza Atlántica, Anders Fogh Rasmussen, aseguró en una reunión de ministros de Defensa del bloque en Bruselas que "no hay nada nuevo" en las fechas que ahora se ponen de relieve y garantizó que se cumplirá la hoja de ruta elaborada en la cumbre de Lisboa de 2010, que prevé poner fin a la misión de la OTAN en 2014.
Pero la nueva semántica permite a la OTAN destacar que su implicación en los combates será menor antes de que la misión concluya y abre la puerta a eventuales reducciones de efectivos.
Por su parte, el presidente de EE.UU., Barack Obama, es contrario a la idea de una "guerra sin fin" en Afganistán, según afirmó el portavoz de la Casa Blanca, tras las críticas del precandidato republicano Mitt Romney.
"El presidente tiene una estrategia clara, precisa y realista, y bien sostenida. Lo que él no defiende, es una guerra sin fin", aseguró el portavoz Jay Carney. AFP