Auja
Decenas de simpatizantes de Saddam Hussein, desfilaron ayer en su pueblo natal de Auja (180 km al Norte de Bagdad) en el primer aniversario de su ejecución, entre fuertes medidas de seguridad por posibles disturbios en las regiones sunitas de Irak, antiguos feudos del ex dictador.
"Se trata de una simple conmemoración para rendir homenaje a un presidente que sirvió, protegió y preservó la dignidad de Irak y de su pueblo", dijo Ali Al Nida, jefe de la tribu "baijat", a la que también pertenecía Hussein.
Decenas de jefes tribales árabes y estudiantes, oriundos del feudo sunita que apoyó al antiguo régimen y a su partido, el Baas, recitaron versículos del Corán ante la tumba del ex dictador.
A fin de garantizar la seguridad del mundo, el ministerio del Interior anunció el sábado la puesta en estado de alerta de las fuerzas de seguridad para impedir todo acto de violencia por parte de seguidores de Saddam Hussein, ejecutado el 30 de diciembre de 2006, a los 69 años.
Asimismo, las autoridades decretaron un toque de queda en la localidad de Al Daur, a 150 km al Norte de Bagdad, cerca de donde Hussein fue arrestado en diciembre de 2003 por las fuerzas estadounidenses. El ex dictador fue condenado a muerte y ahorcado por genocidio y crímenes de lesa humanidad, en una ejecución que fue grabada con un teléfono móvil y cuya difusión mundial desató gran polémica.
El primer aniversario de su ejecución pasó en silencio para los medios iraquíes.
OSAMA. En tanto, el líder de la red terrorista Al Qaeda, Osama Bin Laden, advirtió a los musulmanes que apoyen al gobierno iraquí (apoyado por Washington) que están traicionando al islam y prometió "la liberación de Palestina", en una mensaje difundido este sábado.
En la grabación sonora, de unos 56 minutos difundida en Internet, Bin Laden insta a los musulmanes a que sigan al jefe de la red terrorista en Irak, Abu Omar al Baghdadi.
Según el SITE Institute, el mensaje es posterior a la conferencia de paz en Oriente Medio del 27 de noviembre y anterior al asesinato de la líder paquistaní Benazir Bhutto, el último jueves. AFP