3 ladrones, 4 obras de arte, U$S 163:

Suiza. Fue el mayor robo de pinturas, clásicos del impresionismo, en los últimos 18 años

2008-02-12 00:00:00 350x350

ZURICH | AGENCIAS

Hacía casi 18 años que no ocurría un robo de arte semejante. Tres hombres armados ingresaron en un museo de Zurich, Suiza, y se llevaron cuatro obras maestras del impresionismo. Los cuadros están valuados en 163,2 millones de dólares.

Fue todo muy rápido. "¡Al suelo!" gritó uno de los hombres, armado, encapuchado y vestido con ropas oscuras como sus otros dos compañeros, al personal de guardia del museo de la Fundación Emil Bührle. El par restante corrió a la sala contigua, la principal, y tomó los cuatro cuadros. Eran las 16.30 del domingo y faltaba media hora para cerrar.

La alarma se activó, pero eso no detuvo a los ladrones. Ellos, que según testigos actuaron "de manera fría y profesional", en cuestión de minutos se retiraban de la institución. Un auto blanco los estaba aguardando en la propia puerta. Los empleados del museo y los 15 visitantes que en ese momento se encontraban en el establecimiento no atinaron a respuesta alguna. Ninguno de los testigos resultó herido.

Cuando la policía llegó ya era tarde. Los tres delincuentes -de aproximadamente 1,75 metros de altura, uno de los cuales, presuntamente el que mandó al suelo a los guardias, "hablaba alemán con acento eslavo"- ya se habían ido. El botín que se llevaron consistía en las mayores obras de la colección impresionista de ese museo.

"Campo de amapolas cerca de Vetheuil" de Claude Monet (1879), "El conde Ludovic Lepic y sus hijas" de Edgar Degas (1871), "Ramas de castaño florecidas" de Vincent Van Gogh (1890), y "El niño con un chaleco rojo" de Paul Cézanne (1888-90) fueron los cuatro óleos robados. El conjunto de estas obras están valoradas en 180 millones de francos suizos, o 112 millones de euros, o 163,2 millones de dólares".

La colección de la familia Bührle es de carácter privado. Es una de las más importantes de Europa en lo relativo a obras del impresionismo y posimpresionismo. Entre pinturas y esculturas consta de 200 piezas. El museo que lleva el nombre de la familia se encuentra en Seefeld, un barrio residencial de Zurich.

De acuerdo con el portavoz de la policía de Zurich, Mario Cortesi, se trató del "mayor robo jamás cometido en Suiza y Europa". La primera parte de su enunciado es correcta, pero si bien fue el mayor hurto de obras de arte desde 1991, no superó la sustracción de veinte lienzos de Van Gogh de un museo de Amsterdam, el 14 de abril de aquel año. Aquellas pinturas, finalmente recuperadas, totalizaban más de 500 millones de dólares.

ANTECEDENTE. Los asaltos a los museos no son comunes. Sin embargo, Suiza ya sufrió dos en menos de una semana.

El miércoles pasado, en un centro cultural de Pfaffikon, al este del país, fueron robados dos cuadros del pintor español Pablo Picasso. Se trataba del "Cabeza de caballo" (1962) y el "Vaso y jarra" (1944). Ambas estaban valoradas en 4,5 millones de dólares. Estas obras habían sido prestadas por el Museo Sprengel de Hannover, de Alemania. La policía suiza no ha podido determinar si hay una conexión entre ambos casos.

Pero menos habitual aún es que sean a mano armada, ya que lo más probable es que ocurran en horas en que la institución está cerrada, como el ocurrido en diciembre, en el Museo de Arte de San Pablo (MASP), en Brasil. La audacia del robo del domingo, que recién fue informado ayer, resulta casi inédita. "Con un robo a mano armada ya estamos pasando a una nueva dimensión", enfatizó el portavoz policial.

La Policía aseguró que las medidas de seguridad en la Fundación Bührle cumplen los estándares vigentes, pues las obras se encontraban protegidas por un cristal y estaban conectadas al sistema de alarma, indicó Cortesi, aunque no precisó si existían cámaras de vigilancia.

"Basándose en las experiencias existentes, la institución no podía suponer que iba a ser víctima de un robo", declaró.

La policía no descarta ninguna hipótesis como móvil del robo. Una posibilidad es que el hurto responda a un "encargo" de un coleccionista, ya que este tipo de cuadros son muy difíciles de vender, incluso en el mercado negro. Tampoco se descartó que el robo haya sido un "secuestro" a cambio de un rescate; pero por el momento, no han recibido ningún mensaje o reivindicación.

Además de la movilización policial, se ofreció una recompensa de 100.000 francos suizos (unos 87 mil dólares) para quien aporte información que permita recuperar las obras. También hay una gratifica- ción de 10.000 francos suizos (U$S 8.700) para quien aporte datos que ayuden a recobrar los Picasso robados la semana anterior.

Por su parte, el Museo Bührle informó que permanecerá cerrado hasta nuevo aviso para comprobar los sistemas de seguridad y garantizar que no se vuelva a repetir un hecho como el de este fin de semana.

Hasta el de ayer, el mayor robo de arte ocurrido en Suiza fue el de siete cuadros de Pablo Picasso en 1994, valorados en 44 millones de dólares, y finalmente recuperados.

Colección de 200 piezas

La Fundación Bührle había sido creada en 1960 para abrir al público la colección privada de Emil Bührle (1890-1956). Éste era un historiador de arte que se devino industrial en 1936. La mayor parte de su colección -unas 200 piezas- la adquirió entre 1951 y 1956, en parte con la compra de obras confiscadas por los nazis, durante la Segunda Guerra Mundial.

Un "mercado" que mueve U$S 6 mil millones por año

Según estima la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por la sigla en inglés) estadounidense, el mercado mundial de arte robado representa cerca de 6.000 millones de dólares al año. En sus bases de datos, la Interpol tiene cerca de 30 mil piezas de arte hurtadas.

Aunque en proporción a los robos son pocas las piezas de arte que se recuperan, la sustracción de objetos icónicos (e importantes obras de Cézanne o Van Gogh lo son) es algo inusual debido a la intensa persecución policial que genera y porque se trata de cuadros muy difíciles de vender. AP

Hurtadas, devueltas, o no

El 14 de abril de 1991 fueron robados 20 lienzos del pintor holandés Vincent Van Gogh del museo que lleva su nombre, en Amsterdam. Se trató del mayor robo de arte cometido desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. El enigma se resolvió el 18 de julio de ese mismo año cuando se supo que los dos ladrones actuaron en complicidad con el vigilante. Las obras fueron recuperadas.

En diciembre de 2007, el "Retrato de Suzanne Bloch", avaluado en 50 millones de dólares, fue robado del Museo del Arte de San Pablo (MASP), en Brasil, junto a una obra de un reconocido artista local, Candido Portinari. Ambos fueron recobrados en un operativo policial el 8 de enero.

La "Madonna" y una de las versiones de "El Grito" de Edvard Munch fueron robadas en Oslo, Noruega, en 2004. Ambos cuadros, cuyo valor ronda los 20 millones de dólares, fueron recuperados dos años después.

Otra versión aún más valiosa de "El Grito" de Munch (U$S 60 millones) también fue hurtada en Oslo y recuperada tiempo después.

En 1993, ocho obras de Pablo Picasso y del francés Georges Braque fueron robadas en Estocolmo, Suecia.

Ese mismo año hubo un robo en el museo danés Nivaagaard Malerisamling de un Rembrandt valorado en 13 millones de euros.

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