La resolución de la Administración Nacional de Puertos (ANP) de iniciar el proceso de rescisión del contrato con la empresa Lobraus por supuestos incumplimientos, volvió a dejar expuesto el problema de la falta de espacios para mercaderías en el puerto de Montevideo.
Luego de la resolución del Directorio de la ANP, con la abstención del director por la oposición, Jorge Gandini (Partido Nacional), el expediente de Lobraus se encuentra hoy a estudio del Ministerio de Transporte y de ahí pasará al Tribunal de Cuentas de la República (TCR) para que quede completo el proceso de rescisión del contrato con la firma.
La compañía ya no puede operar y comenzó a devolver mercaderías a sus clientes, según supo El País de fuentes portuarias.
En forma paralela, la empresa anunció el inicio de una demanda por US$ 50 millones contra la ANP y llevó adelante acciones penales y civiles contra el director Gandini, quien denunció públicamente que se constataron incumplimientos de Lobraus al contrato de concesión firmado con el organismo portuario.
Según las fuentes, Lobraus solo construyó un depósito y según las autoridades de la ANP no cumplió con el cronograma de obras establecido en el contrato de concesión.
Dicha compañía, entiende la ANP, estaba obligada también a construir un edificio de 21 pisos en el puerto y ampliar el depósito ya existente. Ambos proyectos no se efectivizaron, reiteraron las autoridades portuarias.
El caso de Lobraus, que se arrastra desde 2017, deja expuesta la falta de espacio físico en el puerto para guardar mercaderías en un momento en que la demanda y el tráfico de productos aumenta año a año en el mundo y en Uruguay.
Según las fuentes, hay varios interesados en obtener la concesión de ese galpón construido por Lobraus.
Mientras tanto, nuevos emprendimientos llegan al puerto de Montevideo: se aprobó la construcción de una terminal para barcos que transportan vehículos y maquinaria pesada (carga Ro-Ro); ya está en marcha la licitación para la terminal de procesamiento de krill y existe interés en instalar una cámara de frío en el puerto pesquero Capurro donde conviven empresas extranjeras y uruguayas.
Un viejo dilema
La construcción del puerto moderno de Montevideo comenzó oficialmente el 18 de julio de 1901, impulsada por el presidente Juan Lindolfo Cuestas para transformar una bahía natural en un puerto comercial de gran calado. Estas obras incluyeron el dragado de la bahía, la construcción de escolleras, muelles y la ganancia de tierras al mar, finalizando gran parte de la infraestructura en 1909.
Según el libro titulado “El Puerto de Montevideo” escrito por el periodista y escritor Juan Oribe Stemmer, la superficie terrestre de la terminal montevideana es de cerca de 100 hectáreas, mayormente dedicada a operaciones.
Desde hace 60 años, el puerto de Montevideo sufre una crisis de espacio operativo, y tanto es así que el expresidente de la ANP, Eduardo Álvarez Mazza, hoy fallecido, tomó la decisión de demoler los antiguos depósitos de hormigón contiguos a los muelles del puerto, primero por obsoletos, pero también para descomprimir el área portuaria desbordada por el movimiento de camiones con contenedores.
Ello ocurrió en la década de los noventa del siglo pasado. Requirió de una inversión de varios millones de dólares que trajo oxígeno al puerto, o sea que se recuperaron unos 40 mil metros cuadrados de espacio.
Años más tarde el proyecto de Terminal Cuenca del Plata (TCP) se lanza a la recuperación de tierra firme mediante rellenos de aguas tomadas a la bahía porque el área recibida del Estado era insuficiente. TCP recuperó más de 20 hectáreas al mar, para lo cual invirtió millones de dólares. La obra de TCP continúa.
Para lograr su acceso norte de 10 hectáreas, la ANP más tarde invirtió unos 10 millones de dólares. En esas operaciones los actores públicos y privados no sólo no tomaron un solo metro cuadrado del recinto portuario, sino que se lo ganaron a la bahía con fuertes inversiones.
¿Cuál es la solución para la falta de espacio destinado a mercaderías en el puerto de Montevideo? Álvarez Mazza, quien presidió la ANP entre 1990 y 1995, propuso, en un evento en el Centro de Navegación realizado en 2011, que un nuevo puerto multipropósito en Punta de Sayago podría ser complementario al puerto de Montevideo.
Se trata del viejo proyecto de Cerro Free Port, que hoy se conoce como Proyecto Puntas de Sayago.
Las ventajas de Punta de Sayago son enormes: no interfiere con la ciudad de Montevideo, aleja el transporte pesado de la capital y ya cuenta con una norma que lo habilita. En 1994, el decreto N° 183 establece los límites geográficos de Puntas de Sayago y señala que las instalaciones portuarias futuras ubicadas en esa zona se considerarán como recinto portuario del puerto de Montevideo.
Según dijo una fuente empresarial a El País, se necesitará dragar el lugar, cuyo fondo tiene una parte rocosa y ello tendrá un costo elevado.
En principio habrá que construir un muelle de 350 metros para barcazas a una profundidad de menos cuatro metros. Luego un muelle de 350 metros de extensión a menos 13 metros de profundidad, y otro muelle sur de 250 metros a similar profundidad. Se estima que la obra superaría los US$ 400 millones.
Santa Lucia: Advierten sobre basura en islotes y proponen limpiezas con botes
En una reunión realizada el lunes 19 a instancias del Municipio A en el pueblo Santiago Vázquez, la organización civil “Baqueanos del Río” planteó la necesidad de realizar una limpieza en islotes ubicados en el río Santa Lucía. Los islotes se encuentran río arriba a poca distancia del puente que une los departamentos de Montevideo y San José. En el encuentro, integrantes de la organización propusieron efectuar la limpieza en forma gratuita y con la utilización de chinchorros. Según dijeron participantes de la reunión, los integrantes de la asociación señalaron que el lugar es una zona ambiental protegida y alertaron que la acumulación de desperdicios afecta el hábitat de aves, reptiles y peces.
Conexión: Grimaldi inicia nueva línea de transporte de vehículos desde China
Luego de la visita a Uruguay del responsable de Grimaldi Lines, Andrea Grimaldi, en noviembre del año pasado, la compañía naviera decidió instalar este mes un servicio regular mensual para carga Ro-Ro (vehículos) y carga proyecto (maquinaria para construir grandes edificios). El nuevo servicio de Grimaldi saldrá China el 17 de febrero con una demora operativa de 37 días y utilizará a Montevideo como puerto hub, según informaron a El País fuentes portuarias. El servicio tendrá frecuencia mensual. Grimaldi Group es un grupo logístico multinacional especializado en la operación de buques Ro-Ro, car carriers y ferris. Opera una flota de más de 140 buques propios.
Carga: Maersk relanzó servicio de traslado de fruta Argentina hacia otros continentes
La ANP informó el 16 de enero pasado que la empresa Maersk relanzó el servicio estacional de transporte de frutas desde San Antonio Este (Argentina) hacia mercados ubicados en otros continentes. Se trata de un servicio semanal donde un buque trae la fruta argentina hacia Montevideo. El servicio atiende la exportación de manzanas y peras producidas en el Alto Valle del Río Negro, según consignó la ANP. Montevideo será un punto de conexión con una red de servicios de largo recorrido implementada por Maersk, considerado como el grupo naviero más grande del mundo. Maersk es un gigante con 100.000 empleados, posee más de 740 buques portacontenedores desplegados y 67 terminales en 42 países.