Otro caso de violencia doméstica ocurrió en la mañana de ayer en el barrio Túnel de Mercedes, en una humilde finca de Idiarte Borda entre Zapicán y Herrero y Espinosa.
Una pareja discutió por desavenencias y el hombre terminó tomando un cuchillo para inferir varias puñaladas a su concubina.
En el diagnóstico primario, la mujer de 33 años de edad (de iniciales C.E.) presentó seis cortes realizados con un arma blanca. Dentro de algunas de esas heridas, se hallaron otros cortes, por lo que se estima que recibió entre 10 y 11 puñaladas.
La víctima quedó internada en estado reservado, con su vida en riesgo, siendo la herida más preocupante la que recibió en el cuello.
La agresión fue el epílogo de una relación que tiene antecedentes de situaciones violentas. El hombre, de 38 años de edad (de iniciales A.L.) registra varias anotaciones por su vínculo con esta pareja como con otra anterior.
Si bien nunca fue procesado, sí tuvo en su momento la prohibición de acercarse a su última pareja, como consecuencia de denuncias, aunque luego volvieron a encontrarse y pasaron a vivir juntos.
En su declaración, el hombre alegó que la mujer lo estaba agrediendo y que no era la primera vez, por lo que debió reaccionar.
Se dijo que cuando llegó la Policía se entregó expresando "ya está, ya hice lo que tenía que hacer".
En cambio, vecinos y testigos dan otra versión. Un familiar que vive en la vivienda vecina fue clave para salvar la vida a la joven, ya que se interpuso entre ambos al escuchar los gritos.
La mujer es hija de un funcionario policial y había sido pareja de otro policía.
El agresor fue procesado por la Justicia como autor de un delito de homicidio agravado en grado de tentativa.