Verano en código rojo por incendios

Bomberos. Alerta extrema por pronósticos de temperaturas altas y escasas lluvias | Veraneantes imprudentes pueden convertir esta temporada en un infierno | Plan especial de combate

2007-12-26 00:00:00 300x300

RENZO ROSSELLO

Este incipiente verano puede convertirse en la temporada más peligrosa de la historia en cuanto a incendios. Temperaturas que romperán los récords históricos, un bajo registro de lluvias y el peor de todos los riesgos: el factor humano.

Los 150 bomberos zafrales que engrosarán filas esta temporada tuvieron su, nunca más apropiada, "prueba de fuego" hace pocos días en los bordes del cerro Pan de Azúcar. Cuatro de cada diez de esos efectivos ya eran "veteranos" de la guerra contra el fuego. El incendio, que desde un foco mediano cobró la magnitud de un gran incendio en el curso de tres horas, fue tal vez una muestra de lo que puede sobrevenir.

No es el único indicio de que se avecina una época difícil. En los primeros 15 días de diciembre ya se llegó a un récord de intervenciones diarias para esta altura del año: 140 salidas en un día. El promedio se mantiene desde entonces en 100 intervenciones y todo hace prever que podría cuadruplicarse en temporada alta.

"Las últimas predicciones que he visto dicen que vamos a tener temperaturas extremas superiores a las normales, muy escasas precipitaciones al Norte del río Negro, lo que sumado a otros factores pueden hacer de esta temporada una situación de riesgo más complicada que la anterior", dice del director de Bomberos, Raúl Perdomo.

Además del clima -este verano habrá que soportar calores por encima de los 40°- otros factores aumentaron este año el peligro en materia de incendios forestales.

La crisis de suministro de gas tuvo un efecto inesperado a mediados de 2007: aumentó la demanda de leña.

"Como consecuencia de eso los lugares de aprovisionamiento quedaron con mucho desperdicio que ahora es material altamente combustible", apunta Perdomo.

Buena parte de estas áreas desmonteadas están en Canelones, muchas de ellas en la zona costera.

Y este es precisamente uno de los mayores desvelos de la Dirección Nacional de Bomberos: la denominada interfaz entre áreas forestales y urbanas.

Por esta razón el plan de combate de incendios para este año se asemeja, más que nunca, a una estrategia de guerra.

DESPLEGADOS. El plan incluye: un avión para vigilancia aérea, brigadas motorizadas en toda la faja costera, puntos fijos de detección de columnas de humo, dos helicópteros, alerta desde torres de control aéreas, aviones para la extinción del fuego de copa, tres equipos de crisis prontos para salir desde el Cuartel Centenario a cualquier punto.

Desde el Poder Ejecutivo se tomaron algunas decisiones que dieron al plan de crisis un alcance nacional, como convertir al Edicto de Policía del Fuego en un decreto ley. Ello ha permitido, desde el punto de vista institucional, facilitar las coordinaciones entre distintos organismos. El eje es el Sistema Nacional de Emergencias y sus comités departamentales, la matriz es la Dirección Nacional de Bomberos, algo así como el Estado Mayor para una batalla que se presume será dura, complicada y larga.

Un avión de Fuerza Aérea comenzará a hacer un monitoreo de todo el litoral. Desde una base aérea en Paysandú partirá diariamente para sobrevolar Salto, Río Negro y Soriano, cuatro de las zonas de mayor forestación del país. "A bordo irán un oficial de Policía, un oficial de Bomberos, además de la tripulación. Ellos podrán despachar desde el aire las acciones que sean del caso, comunicándose por radio a las comisarías que estén en la jurisdicción", explicó el director de Bomberos.

La misión de este avión será, explicó Perdomo, "identificar tanto actividades ilícitas, movimientos de personas en zonas forestadas, así como quemas no autorizadas". Desde la Base Aérea de Durazno otras dos aeronaves, en este caso helicópteros Bell, con un oficial de Bomberos a bordo cumplirán una tarea similar. Pero, en este caso también podrán auxiliar a los efectivos en tierra para la extinción del fuego y realizar operaciones de rescate y evacuaciones médicas de emergencia.

AVIONES Y TORRES. "También se hizo un acuerdo con empresas de fumigación, que tienen aviones con capacidad de cargar entre 700 y 1.000 litros de agua", explica Perdomo, "con ellos hicimos durante el año cursos de capacitación para extinción de incendios, con el apoyo de expertos chilenos y canadienses. Es una experiencia que dio mucho resultado, por ejemplo, en el incendio de Santa Teresa".

El plan de operaciones se completa con un programa de detección de columnas de humo. Para ello se colocó una cadena de torres de vigilancia: en Parque del Plata, en el cerro Pan de Azúcar, en Las Cumbres (Maldonado), Cabo Polonio, Aguas Dulces, La Esmeralda. También se ubicaron puestos de detección en edificios altos de San Carlos y La Paloma.

Este tipo de vigilancia desde puntos fijos es complementado por las torres de control de los aeropuertos de Carrasco y Laguna del Sauce. Todo está pronto para el verano más tórrido de los últimos decenios. Y como en toda fiesta, el anfitrión espera que no fallen los invitados.

La cifra

4.029 - intervenciones de Bomberos en la temporada pasada (1/12/06 a 31/03/07) en todo el país. Creen que este año serán más.

El 24 fue una noche de paz en el Cuartel Centenario

Fue una Navidad atípica. Aunque ayer al mediodía en el Cuartel Centenario por un momento temieron lo peor: para entonces llevaban 25 salidas. La lluvia colaboró para cambiar rápidamente la situación.

Al promediar la tarde los Bomberos llevaban 37 salidas, en su mayoría para responder a fuego en contenedores de residuos, unos pocos focos en zonas descampadas.

Durante los primeros minutos de la Navidad el único caso serio en el que debieron intervenir fue el de una vivienda en el Cerro, donde se originó un principio de incendio a causa de una cañita voladora que entró por una ventana. Las llamas ocasionaron daños, pero fue mayor el susto que la magnitud del siniestro.

En todo el territorio se completaron unas 90 intervenciones, aunque no se trató de siniestros de importancia.

Pese al número de intervenciones, que de todos modos fue bajo según informaron desde el Centenario, las actuaciones fueron de escasa importancia para lo que estas épocas tiene acostumbrados a los "policías del fuego".

El edicto de policía del fuego

El Edicto de Policía del Fuego, ahora con carácter de decreto, prohíbe: "la realización de fuegos y quemas de cualquier tipo al aire libre en todo el territorio nacional". La medida entró en vigor el 1° de diciembre hasta la segunda quincena de abril de 2008.

Queda exceptuado de la prohibición: "fuegos para cocción de alimentos en churrasqueras, parrilleros o similares".

Otro tanto ocurre con los fuegos para cocción en los sitios debidamente acondicionados de campings, colonias de vacaciones, clubes, etc.

Al tratarse de fogones de piso, hechos en predios de campings, deben realizarse en un área circular de unos 5 metros de diámetro, libres de maleza, hojarasca u otros elementos combustibles. El fogón debe ser rodeado de tierra, arena o piedras.

El Edicto alcanza también al uso de pirotecnia, y exige que se evite su uso por parte de menores, y que su uso sea altamente restringido en zonas arboladas o con alto riesgo de incendio. La contravención del Edicto supone sanciones penales y multas.

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