Desde las 18 horas de ayer, 40 efectivos policiales, en 20 patrullas, participaron del "operativo retorno", por el feriado largo de Carnaval. Los mismos se distribuyeron a lo largo de la Interbalnearia, las rutas 8, 11, 101 y 102.
Hasta las 18 horas, se estimó que 2.500 vehículos habían transitado por el peaje de Pando. Según el comisario Ruben Fernández de la Policía Caminera, cerca de las 19 horas, un accidente de tránsito acaecido dos kilómetros antes de La Floresta, enlenteció por un momento el regreso de los vehículos. El día ventoso y el descenso de la temperatura adelantó el regreso de los turistas, aunque el pico se registró entre las 20 y las 21 horas. A esas alturas, circularon más de 2.600 vehículos por hora. El operativo, centrado en la Interbalnearia, implicó la regulación de semáforos en Parque del Plata, Salinas, Pinamar y La Floresta, aumentando los minutos de preferencia para quienes circulaban por las rutas principales.
Como estaba previsto, en reclamo de semáforos, un centenar de vecinos se manifestó a partir de las 19 horas en el kilómetro 46 de la ruta Interbalnearia, en el cruce con la avenida Pinares del balneario Atlántida.
Para neutralizar posibles efectos de esta protesta, al igual que el año pasado, Policía Caminera realizó un plan de contingencia. Éste consistió en permitir el corte de la ruta en forma intermitente, cada cinco minutos. Eso provocó una detención de vehículos que derivó en filas de hasta 6 kilómetros.
El alcalde Walter González, presente en el lugar, dijo a El País que no compartió el corte pero apoya a los vecinos para mejorar la seguridad del cruce. Agregó que la "rotonda partida" que ya se realizó no es la solución ideal, pero sí ha disminuido mucho la siniestralidad en la zona, ya que desde su habilitación sólo hubo un accidente, protagonizado por un patrullero asignado entonces a un procedimiento de urgencia policial. El alcalde también expresó estar a favor de un puente peatonal sobre la ruta, pero con rampa de escasa pendiente. En cuanto a los semáforos, comparte la instalación de los de dos tiempos y no los de seis, por ser estos más complejos.