Vázquez dijo que su efusivo saludo con el presidente argentino Néstor Kirchner respondió a un "clamor popular". El mandatario uruguayo regresó ayer al país, luego de la cumbre en la que se selló el ingreso de Venezuela al Mercosur. En cambio, Kirchner se quedó para participar en la celebración de la Independencia del país caribeño.
El encuentro que estuvo dominado por el tema de la integración regional, dio lugar a mensajes de tono decididamente político en las alocuciones de cada uno de los mandatarios. El propio Vázquez habló de la "grandeza" del pueblo argentino, en lo que se interpretó como una reafirmación de la intención de acercamiento que evidenció el abrazo con su par argentino. Kirchner rechazó los calificativos de "demagógico" y "populista", al tiempo que en un mensaje más dirigido a Estados Unidos sostuvo que la lucha contra el terrorismo no debía ser sólo una "lucha militar". Lula Da Silva, por su parte, resaltó la unidad de los países de la región por encima de eventuales divergencias. Y el presidente paraguayo, Nicanor Frutos, volvió a reclamar simetrías comerciales para los socios del Mercosur.
El viaje reportó a Vázquez una posibilidad más marcada de recomponer las relaciones con Argentina, algo que en sus propias palabras simbolizó el saludo.
"CLAMOR". "Creo que era clamor popular que buscáramos caminos para distender las algo tensas relaciones entre nuestros dos países hermanos, que vienen desde largo tiempo atrás y que van a seguir en el futuro, inevitablemente", dijo Tabaré Vázquez en una entrevista telefónica con Radio Sarandí poco antes de partir de Caracas.
"Este encuentro, este saludo con el señor Presidente (Néstor Kirchner) de Argentina por parte de ambos, estoy seguro que busca dar una clara señal, un claro mensaje, de que estamos dispuestos a transitar esos caminos de diálogo", agregó.
El presidente uruguayo recordó que el diferendo por las plantas de celulosa ingresó netamente en una etapa jurisdiccional, al procesarse el tema tanto en la Corte Internacional de Justicia, como en el Tribunal de Controversias del Mercosur. "Esto no quiere decir que no busquemos caminos de entendimiento y de negociación para superar este trance. No lo hemos hecho en el día de ayer (martes). En el día de ayer hubo un encuentro entre dos presidentes de dos países vecinos, que buscan, de alguna forma, recomponer esas relaciones un tanto deterioradas entre nuestros países", precisó.
Pero también en el breve encuentro con Kirchner, el presidente Vázquez debió comunicarle una noticia desagradable: la fuga del coronel retirado Gilberto Vázquez, requerido por el caso Gelman. "Por suerte ha sido tomado con mucha calma, con mucha tranquilidad, con mucha comprensión por parte del mandatario argentino", reconoció.
Durante su estancia en Caracas Vázquez pudo hablar con el presidente Hugo Chávez. Vázquez declaró que, de dicho contacto, había salido muy "optimista" en cuanto a la posibilidad de que la estatal venezolana Conviasa llegara a un acuerdo con Pluna.
Sin embargo, como balance de la visita a tierras venezolanas, en un encuentro pleno de gestos políticos el mandatario uruguayo sumó el suyo en un saludo que parece distender aún más el clima con Argentina. El martes mismo se estaba confirmando en Casa Rosada la futura visita de la Primera Dama y senadora Cristina Fernández de Kirchner, en una reunión previa a la de Córdoba.
Ya en horas de la noche el presidente uruguayo arribó a la Base Aérea N° 1 de Carrasco. Al igual que en ocasiones anteriores, el presidente evitó el contacto con la prensa y no formuló declaraciones a su arribo.
Chávez y un ejército del bloque
Apenas convertido en nuevo socio pleno del Mercosur, el presidente Hugo Chávez llamó a sus pares a fusionar sus fuerzas armadas y crear una suerte de ejército del Mercosur.
"Debe llegar el día en que Mercosur tenga una organización de defensa donde vayamos fusionando las fuerzas armadas de nuestros países", dijo Chávez durante el portentoso desfile militar celebrado con motivo de los 195 años de Independencia de Venezuela. Chávez señaló que el Mercosur debe diseñar "una estrategia propia de seguridad, de soberanía y de defensa".
En el acto, Chávez estuvo acompañado por los presidentes Néstor Kirchner, Nicanor Duarte y Evo Morales. La exhibición militar estuvo centrada en el sobrevuelo de dos cazas rusos Sukhoi 30 que Venezuela se propone adquirir. De todas formas Chávez procuró aclarar de inmediato que "Venezuela no se está preparando para agredir a nadie, pero que nadie venga a meterse con nosotros porque estamos dispuestos a morir todos aquí para salvaguardar la soberanía de esta tierra".
El mandatario venezolano volvió a fustigar a Estados Unidos, en particular cuestionando la decisión de la administración Bush de bloquear los contratos para la compra de los cazas estadounidenses F-16.
"Venezuela ha decidido ser libre y no depender de ningún centro de poder extranjero, de ningún centro hegemónico de poder. Sudamérica ha decidido ser libre y seremos libres", lanzó.
Al desfile también asistió el general ruso Mijail Timofievich Kalashnikov, creador del famoso fusil de asalto AK.