Madrid - El presidente Tabaré Vázquez concluyó hoy su primera visita oficial a España, que calificó de "excelente" y en la que promovió las inversiones en su país y afianzó las relaciones políticas con Madrid.
Después de ser recibido ayer por el rey Juan Carlos, Vázquez se reunió este miércoles con el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y con una amplia representación de empresarios españoles.
Lisboa es su siguiente etapa en esta gira europea que le llevó antes a Bruselas, donde, como presidente rotatorio de Mercosur, firmó un Memorando de Entendimiento para el periodo 2007-2013.
Como ya hizo la víspera con el Rey de España, Vázquez mostró hoy junto a Zapatero su optimismo por la solución con Argentina del llamado "contencioso de las papeleras" y adelantó que en "unos días" habrá novedades sobre una posible salida de la crisis, que, según comentó, podría producirse antes de fin de año.
El presidente de Uruguay agradeció el papel de "facilitador" ejercido por el rey Juan Carlos en el conflicto derivado de la construcción por Uruguay de una planta de celulosa en su ribera del río que le separa de Argentina.
Durante su rueda de prensa conjunta con Zapatero, Vázquez aseveró que existe "una perspectiva muy optimista para lograr un acuerdo a corto plazo" en el contencioso.
El jefe de estado uruguayo calificó como "excelentes" los resultados de esta visita oficial a España, la primera como presidente.
Además de la promoción de las inversiones y el impulso de la solución del contencioso con Argentina, el mandatario uruguayo abordó hoy con Rodríguez Zapatero la situación de los inmigrantes uruguayos en España y mostró su respaldo a este país en la lucha contra el terrorismo.
En la reunión con empresarios españoles celebrada en la sede madrileña de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Vázquez se comprometió a "abrir las puertas" de la cooperación con España, idea en la que profundizaron los ministros que le han acompañado en esta visita.
El titular de Economía y Finanzas uruguayo, Danilo Astori, aseguró que su país ofrece un clima de negocios con múltiples garantías para los inversores extranjeros, una ley de competencia "moderna" e instituciones de apoyo al sector privado.
Otro de los asuntos tratados por Vázquez con las autoridades españolas fue la situación de los inmigrantes uruguayos en España, tras las quejas presentadas después de que fuera rechazada la entrada en territorio español de algunos ciudadanos de ese país.
Zapatero se comprometió a "extremar la sensibilidad" en esta materia y mejorar la información que reciben los uruguayos que llegan a España con ánimo de permanencia, aunque subrayó que los problemas que ha habido tras el proceso de regularización han sido "aislados" -un 0,4 por ciento, precisó-.
Vázquez reconoció que en el primer semestre de 2007 llegaron a España unos 24.600 uruguayos, de los que en torno al 30 por ciento se quedó.
En la rueda de prensa, el presidente de Uruguay dijo que había ofrecido a Zapatero la colaboración de su país en la lucha contra el terrorismo "en todas sus formas" y apostó por "unir esfuerzos" para acabar con este "flagelo", al tiempo que expresó su respeto por la postura de la Justicia uruguaya sobre el caso del miembro de la organización terrorista ETA Jesús Lariz Iriondo.
Este miembro de ETA, que reside en Uruguay desde 1985, es acusado por la Justicia española de haber participado en 1984 en un atentado que causó varios heridos.
Vázquez insistió que en Uruguay "la separación de poderes es un hecho garantizado por la Constitución" y destacó que la Justicia uruguaya "no tiene en este momento ninguna acción legal o jurídica contra ningún ciudadano español en este sentido".
EFE