La elegante leyenda que montó la Intendencia de Montevideo sobre la rambla de Kibon para dar la bienvenida a los participantes de la Asamblea del BID, el pasado 16 de marzo, comenzó a ser vandalizada hace un par de días. La "E" y la "I" desaparecieron y el sol (a la izquierda) yace derribado sobre el pasto. Terminada la cita internacional, la ciudad volvió a dejar en evidencia su habitual desprolijidad.