DURAZNO | VÍCTOR RODRÍGUEZ
Sofía Martínez (16) y su novio iban en moto por una calle de la ciudad de Durazno cuando fueron atropellados por un caballo. Fue el 29 de abril en las calles Giordano y Polero, en el barrio Sandú al sur de la ciudad. Ella sigue internada en la mutualista Camedur, con graves secuelas.
Sofía Martínez vive con sus padres y 4 hermanos en el barrio Sandú, zona suburbana al sureste de la ciudad. Desarrollaba una vida tranquila. Estudiaba y ayudaba a la familia en las tareas del hogar.
Esa noche se dirigía junto a su novio, en moto, hacia el centro de la ciudad. Desde la acera, en medio de la oscuridad, apareció un caballo que los embistió violentamente y los lanzó al suelo. No tuvieron tiempo de nada, pese a que iban a velocidad moderada. Pero no llevaban casco.
La joven se golpeó la cabeza contra el pavimento y el joven sufrió heridas de menor consideración. Sofía fue traslada en una unidad de emergencia móvil a un centro de asistencia local y posteriormente fue conducida al Sanatorio Americano en Montevideo. Permaneció dos días en el CTI y volvió a ser trasladada a Durazno, donde ingreso nuevamente en cuidados intensivos. Desde el sábado 7 de mayo permanece en una sala donde se advierte una lenta evolución. "Ahora está fuera de peligro, pero todavía debe superar muchos obstáculos para su rehabilitación", dijo su tía, Giovanna Martínez.
REALIDAD. El grave accidente volvió a poner en evidencia una situación que nadie ignora: hasta en el Microcentro y en las principales plazas de la ciudad se puede ver vacas pastando. Martínez dijo que "nadie" se ocupa del tema: ni los dueños de los animales, ni la Intendencia, ni la Policía, y recordó que hace cuatro años un familiar perdió la vida en un accidente similar donde el protagonista fue un animal suelto.