Ante representantes de 47 países que conforman el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, la embajadora uruguaya Laura Dupuy asumió ayer en Suiza la presidencia del órgano internacional.
El canciller Luis Almagro fue el primer orador en la ceremonia inaugural de la 18ª Sesión de ese Consejo, realizada en Ginebra, y destacó que Dupuy es la primera mujer uruguaya en acceder a este cargo. El jerarca valoró el Consejo como una "pieza clave" en el sistema internacional, y dijo que la obligación de los países miembros es consolidarlo mediante acciones concertadas y cooperativas, que eviten los dobles estándares y realcen el rol de las organizaciones de la sociedad civil.
El canciller resaltó que las decisiones que se adopten respecto a las posibles violaciones de derechos humanos en países determinados deben priorizar los procedimientos que tiendan a obtener el consenso entre los países miembros.
Agregó que la comunidad internacional debe priorizar el interés de las víctimas y, si un Estado no muestra voluntad de cooperar, el Consejo debe emitir un mensaje político contundente invitando a sus autoridades a reflexionar sobre la conveniencia de esa cooperación.
Recordó que en los últimos dos años Uruguay invitó a realizar procedimientos especiales sobre el estado del sistema penitenciario y la prevención y combate de la trata de personas, en especial mujeres y niños. Expresó que la prioridad del gobierno es "poner remedio a los atrasos de los informes nacionales para apostar a mejorar la coordinación interinstitucional a través de una comisión ministerial que preparará los informes y asegurará el cumplimiento de las recomendaciones que se formulen".