Uruguay necesita imperiosamente “cambiar de escala” para crecer porque está en “un equilibrio estable pero insuficiente para sostener el bienestar en el futuro”, planteó el ex director del Instituto Nacional de Estadística y Censos, Diego Aboal en una reunión del Instituto Rumbos. “Hay que tener hambre de progreso, hay que estar dispuesto a aprender de otros que saben más y hay que tener mucha ambición en las metas y objetivos que creo que algo que nos falta a los uruguayos”, sostuvo Aboal.
El técnico planteó siete grandes decisiones: buscar un salto en la inversión porque esta resulta hoy absolutamente insuficiente, promover la competencia y la eficiencia, hacer masiva la mejora y la medición de la productividad, no perder a ningún niño ni joven, darle prioridad a China como fuente de inversión, un pacto para integrar mejor el territorio con foco en la mejora de los indicadores sociales del norte del país y una mejor ejecución de las políticas públicas.
Aboal planteó que hay “elementos simbólicos” como el mito de la “Suiza de América” que “al final son un lastre” y “no ayudan a tener la humildad suficiente para aprender”. “Hace un siglo dejamos de ser la “Suiza de América”, advirtió.
Según Aboal, el nivel actual de la inversión (equivalente al 16% del Producto Interno Bruto) es absolutamente insuficiente y hay que llevar ese porcentaje a más del 20%. “En un Uruguay que envejece y cuya población en edad de trabajar comenzará a reducirse, cada trayectoria educativa rota, cada barrio capturado por la violencia y cada empresa que no incorpora tecnología representan pérdidas de productividad que el país tiene cada vez menos margen para absorber”, apuntó.
A su juicio, la caída en la población llevará a una declinación en la matrícula estudiantil que debe aprovecharse para “personalizar apoyos y mejorar resultados “ porque “cada trayectoria cuenta más”.
Agustín Iturralde, del Centro de Estudios para el Desarrollo, comentó la exposición de Aboal y enfatizó que “hay un tema fiscal que hay que abordar”, que “somos un país carísimo”y que el “Estado ha crecido muy significativamente” en los últimos 20 años. ”La inversión viene atrás del beneficio económico. Uruguay ofrece pocas oportunidades. UPM vino con condiciones muy particulares”, advirtió. Iturralde dijo que “hay vacas atadas” no solo en el sector público sino también en el privado y cuestionó las limitaciones existentes para la instalación de nuevas estaciones de servicio. “No existen países pequeños, cerrados y prósperos” y “hay que patear hormigueros”, advirtió Iturralde.
Milton Castellano, del Instituto Cuesta-Duarte, del Pit-Cnt enfatizó que “el mercado distribuye más o menos”, que una de las “vacas atadas” es el sector agro-exportador y que hay que apostar a la inversión pública y las empresas estatales. También pidió acelerar el combate a la pobreza infantil.
La ex ministra de Industria, Elisa Facio, pidió aprovechar las múltiples oportunidades de inversión en el sector de la energía.