Con 16 votos en 17 presentes el Consejo Directivo Central (CDC) de la Universidad de la República concedió ayer el título Doctor Honoris Causa al escritor peruano y Premio Nobel, Mario Vargas Llosa.
El único voto en contra en el CCD fue el de Facundo Gil, representante de la Federación de Estudiantes (FEUU), quien al comenzar la discusión sobre el otorgamiento criticó duramente las posiciones adoptadas por el peruano.
"Un título Honoris Causa no es un reconocimiento literario", expresó Gil y luego afirmó que Vargas Llosa es un "escritor y novelista brillante", pero también es "empresario y político". En ese marco, señaló que la producción periodística y de opinión del escritor es más activa en el último tiempo que su creación literaria.
El representante de la FEUU dijo que Vargas Llosa plantea cuestiones que son "casi un insulto para la academia" y se opuso a las posturas que el nobel de Literatura tiene en temas políticos, citando como ejemplo una columna del pasado viernes en la que el escritor comparó a la Argentina de Cristina Fernández con la Alemania nazi, y recordando críticas a Eduardo Galeano y Mario Benedetti.
El resto de los consejeros dio su apoyo al otorgamiento del título, aunque muchos señalaron su discrepancia con el activismo político que lleva adelante el escritor peruano. Las distintas intervenciones plantearon que más allá de poder no coincidir con las ideas de Vargas Llosa, la Udelar "se enaltecía al abrir sus puertas y dejar expresarse a cualquier persona, incluso a quien discrepe con el sentir mayoritario". En esa línea se expresó el rector Rodrigo Arocena, que citó a Wilson Ferreira Aldunate: "La libertad es primero que todo, libertad para quien no piensa como uno".
La propuesta de otorgarle el título a Vargas Llosa fue formulada por el Consejo de la Facultad de Ciencias Económicas, y fue informada por una comisión integrada por el rector Arocena, Hugo Achugar, Susana Mallo, Guillermo Dighiero y Rodolfo Gambini. En el informe, la comisión destacó que el escritor, quien ya recibió el mismo título en cerca de 30 universidades de Europa, EE.UU. y América Latina, no es un autor, ensayista o periodista "complaciente: sus opiniones han despertado polémicas y no concita la adhesión indiscriminada de todos sus lectores, pero esto no es novedad entre los grandes maestros de la literatura a nivel mundial".
Considerando que lo polémico no tiene relación directa con el asunto, afirman que "el otorgamiento del título se justifica plenamente por su contribución a la creación de un cuerpo narrativo que comienza rompiendo con el realismo esclerosado que dominaba el horizonte de la creación literaria". "Maestro de la lengua y de la imaginación su obra ficcional nos ha hecho mejores, nos ha mostrado caminos y nos ha hecho pensar. Algo similar ocurre con su obra crítica y ensayística. ¿Qué más se le puede pedir a un universitario?", agrega el informe.
En tanto, la Asociación de Docentes había resuelto votar a favor. Los consejeros expresaron que "el tema (...) hace a los criterios de tolerancia y de evaluación académica, así como al prestigio" local y mundial de la Udelar. Luego, dijeron que "hacer pesar la ideología y el activismo político de Vargas Llosa -los cuales nosotros no compartimos- en este tema, constituye una muestra de parcialidad y sectarismo que no es propio de nuestra Universidad y resulta tan inaceptable como decidir si se vota o no el ganador de un concurso por un cargo docente (...) en base a la ideología y el activismo político".