FEDERICO CASTILLO
Aliviar el dolor y sufrimiento de los pacientes terminales, procurar que transcurran sus últimos días dignamente y contener a sus familias es una política sanitaria poco aplicada. El servicio de Cuidados Paliativos del Maciel ya atendió miles de casos.
Es un problema sanitario mundial que muchos, incluidos los médicos, prefieren no mirar. Hay una franja de pacientes terminales que ya no encuentra respuesta para sus dolencias en el sistema sanitario. Y por eso ya no se los asiste, y por eso también terminan muriendo con dolor y abandonados.
Recién hace 20 años se creó a nivel mundial la especialidad de Medicina Paliativa y desde entonces se vienen desarrollando distintas estrategias para ocuparse del tema y asumir la obligación de aliviar el dolor y garantizar una muerte digna a los pacientes que no tienen chance alguna de curarse.
En Uruguay, de a poco, se va tomando conciencia del problema. Hace cinco años funciona el Servicio de Cuidados Paliativos en el Hospital Maciel y en la ley de creación del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) se incluyó esta especialidad dentro del Primer Nivel de Atención. También el Programa Nacional de Cáncer incluye a los cuidados paliativos como uno de sus pilares.
En estos cinco años de funcionamiento, el Servicio de Cuidados Paliativos del Maciel ya atendió a unas 2.000 personas. Allí se reciben pacientes de otros hospitales públicos y también se garantiza la asistencia en domicilio.
La prestación del Maciel también cuenta con una guardia de consulta telefónica, la historia clínica centralizada y reuniones diarias de todo el equipo médico.
La directora del Servicio de Cuidados Paliativos del Maciel, Gabriela Píriz, dijo que contar con una área de cuidados paliativos no supone un incremento de los recursos, sino una reorganización de los mismos.
En un congreso organizado a principios de diciembre por la Cooperativa de Consumo de Entidades Médicas del Interior (Cocemi), Píriz destacó que unas 8.197 personas deberían recibir medicina paliativa y que por lo menos unos 5.600 pacientes mueren anualmente con un dolor no controlado.
También reveló, en base a un estudio de 2006, que el 60% de los pacientes fallecidos por enfermedades terminales hubiera tenido una mejor calidad de vida de haber podido ser asistido con cuidados paliativos. Y apuntó que el "sufrimiento innecesario" al que muchas veces están expuestos estos pacientes es causa frecuente de suicidios.
Dijo que el dolor del paciente con cáncer, por ejemplo, es controlable en el 99% de los casos con "medidas sencillas". En ese sentido, Píriz aseguró que en los últimos años se ha logrado incrementar el uso de los opioides, analgésicos recomendados por la OMS para el control del dolor.
Cerrar temas pendientes antes de irse
Casi como en la película "Antes de Partir" con Jack Nicholson y Morgan Freeman, pero a la uruguaya, claro, y con muchos menos recursos, en el Servicio de Cuidados Paliativos del Hospital Maciel también se procura que los pacientes terminales vayan tachando ítems de la lista de cosas que quedaron por hacer cuando la vida se apaga. En un congreso organizado este mes por instituciones médicas del interior, se habló de este tema. La directora de la unidad que funciona en el Maciel, Gabriela Píriz, señaló que más allá de controlar el dolor y sufrimiento de las personas, también se procura que en la medida de lo posible los pacientes "cierren los grandes temas" que les quedaron pendientes. Para graficar este concepto, Píriz exhibió algunas fotos de las actividades que han realizado. Así se pudo ver a una anciana casándose en la cama de su casa, y también a un señor que quería pasar uno de sus últimos días bajo el sol de la tarde en el patio de su casa y con toda su familia. Y para algo que en principio parece tan sencillo como eso, hubo que disponer de un gran trabajo de los médicos que se dedican a eso. El paciente estaba conectado a varios cables que salían por una ventana hacia el patio y también, a través un cable, se dio el gusto de tomar sus últimos vinos en damajuana. El Servicio de Cuidados Paliativos del Maciel se encarga de estos temas, pero también se procura brindar contención no solo a los enfermos, sino también a sus familias, ayudando a transitar el duelo de la mejor manera.