Argentina ha demostrado que se puede salir adelante sin "sumisión" al Fondo Monetario Internacional (FMI) y sin "un acuerdo sistemático" con Estados Unidos, dijo ayer el jefe del gabinete del presidente Néstor Kirchner, Alberto Fernández.
En declaraciones a una emisora de Buenos Aires, Fernández respondió así cuando se le preguntó sobre la revelación hecha por el presidente de Uruguay, Jorge Batlle, cuando el viernes se le consultó en Agenda Confidencial sobre las relaciones del país con el FMI. Kirchner "ha tenido una actitud que rompió con el tabú que la Argentina vivió durante la década del 90", según el cual "no es posible negociar con los organismos internacionales, si no es a partir de la plena sumisión de sus propuestas", dijo Fernández a Radio La Red.
El funcionario señaló que actualmente hay un debate sobre la incidencia de organismos internacionales, como el FMI, en las políticas e instituciones de los países de la región, ante lo cual existen "dos posturas". Una es afrontarlo desde el "tabú" de la "sumisión", pero "está la otra posibilidad que vivimos con el presidente Kirchner hace unas semanas atrás, cuando puso los límites exactos por dónde podía pasar una negociación con los organismos internacionales", señaló.
revision. Desde el viernes, técnicos del FMI realizan una nueva visita a Argentina para revisar por última vez el acuerdo transitorio de enero pasado, que vence el 31 de agosto próximo, y avanzar en la negociación de uno nuevo por tres años con el fin de refinanciar millonarias deudas.
Entre setiembre y finales de este año, Argentina debe afrontar deudas con organismos financieros internacionales por U$S 6.167 millones, de los cuales U$S 3.200 corresponden a compromisos con el FMI. La llegada de la misión estuvo precedida de la publicación de un presunto informe interno del FMI en el que se hace un "diagnóstico descarnado" de la situación política de Argentina y se recomienda aumentar la presión fiscal.
El informe dice que el organismo ve a Kirchner como "el gestor de una alianza de centro izquierda de objetivos impredecibles".
La publicación del informe motivó que el secretario argentino de Finanzas, Guillermo Nielsen, afirmara esta semana que "un sector" de la burocracia del Fondo Monetario trabaja "para sabotear" las relaciones con Argentina.