PASADENA - Un robot estadounidense se posará sobre Marte en la noche de hoy a mañana, al final de un descenso de alto riesgo a través de la atmósfera marciana que en seis minutos le hará pasar de 20.000 km/h a la detención total sobre el suelo rocoso.
El primero de los dos robots gemelos que envia la Nasa en esta misión debe posarse sobre Marte hacia las 20H35 (04H35 GMT del domingo). Serán "los seis minutos del infierno", resumió Ed Weiler, administrador de la Nasa encargado de la ciencia espacial.
Quince minutos antes de ingresar a la atmósfera marciana, la sonda Spirit que transporta al robot Mars Exploration Rover (MER-A) se separará de su cuerpo de crucero que le permitió la gran travesía de siete meses y 480 millones de kilómetros entre la Tierra y Marte. En ese punto, la velocidad de la sonda será de 5,4 km por segundo.
La fricción durante los cuatro primeros minutos de descenso en la atmósfera marciana llevará a una parte del blindaje térmico de la sonda a aproximadamente 1.400 grados Celsius. El rozamiento atmosférico reducirá la velocidad a 430 metros por segundo (1.500 km/h).
Unos dos minutos antes de posarse sobre Marte la máquina abrirá su paracaídas, y 20 segundos más tarde se desembarazará de la parte baja de su escudo térmico, ya inútil, exponiendo la caparazón que protege al robot, cubierta de colchones de aire, aún no inflados.
Seis segundos antes de tocar el suelo, los colchones de aire serán inflados, los cohetes sobre la parte superior del escudo de la sonda serán encendidos para desacelerar y estabilizar el descenso, y luego, a aproximadamente 15 metros del suelo, esta parte se desprenderá del robot, que caerá libremente para rebotar unas 15 veces hasta inmovilizarse.
Los responsables de la misión en el Jet Propulsion Laboratory de la NASA en Pasadena (California) subrayan el carácter arriesgado del procedimiento debido a la posibilidad de que haya vientos violentos sobre el suelo marciano. Los colchones de aire, al rebotar, también podrían estallar por las rocas cortantes, lo que dejaría al robot sin protección.
Pero lo peor sería la caída del Rover en una falla o un abismo, pese a la elección del sitio de llegada, el cráter Gusev, 15 grados al sur del Ecuador marciano, conocido por tener una de las superficies menos accidentadas del planeta.
El segundo robot llegará el 25 de enero a la región del Meridiani Planum, una zona de acumulación de óxido de hierro situada dos grados al sur del Ecuador.
La aventura comienza pocos días después de la supuesta llegada el 25 de diciembre a Marte del robot geólogo europeo Beagle 2, que se mantiene obstinadamente mudo desde esa fecha.
Si el primer Rover se posa normalmente y todas las pruebas son concluyentes, los ingenieros de la NASA deberían dar la orden de despliegue de la cámara panorámica, que permitirá al robot tomar las primeras imágenes color de alta definición de su entorno.
Estas fotografías deberían ser recibidas en la Tierra al día siguiente de la llegada del robot a Marte, que debería comenzar a desplazarse en el octavo día marciano (que dura 24 horas con 39 minutos y 35 segundos) de su estadía en busca de señales de vida.
AFP